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La obra colosal del Puerto de Avilés ante la alarma climática

Una enorme grúa con tecnologías GPS y de sondas coloca 438 bloques de hasta 70 toneladas para reforzar el dique de San Juan contra los temporales, cada vez más agresivos

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Marián Martínez

Marián Martínez

San Juan de Nieva

El Puerto de Avilés está acometiendo la obra más importante de todo su plan de inversiones para 2026: el refuerzo del dique de San Juan, sometido a los temporales cada vez más agresivos, con oleajes más frecuente y más intensos. Se trata de una labor de ingeniería de una extrema precisión. De hecho, la enorme grúa que coloca cada uno de los 438 bloques de hormigón en un lugar concreto está dotada de tecnologías de GPS y de sondas, para que no haya ni el más mínimo error de posición. El presupuesto supera los 3,7 millones de euros.

Los temporales de 2014 provocaron numerosas inundaciones y desperfectos en toda la región. Y el Puerto de Avilés no fue una excepción. En 2015 y 2016 se ejecutaron obras de refuerzo en el dique con bloques de 15, 40 y 60 toneladas. Pero solo una década después el cambio climático ha provocado que sean insuficientes. "Estábamos detectando una pérdida de los bloques originales de protección del dique. Debido a la emergencia climática, los temporales son más frecuente y más intensos, y además está subiendo el nivel del mar. Por eso es necesario recolocar algunos de los bloques perdidos y reforzar con otros de mayor peso aquellos huecos que ha producido el oleaje", explicó Silvia Alba Fernández, ingeniera de la Autoridad Portuaria de Avilés.

Al milímetro

Los enormes bloques que van a reforzar el dique están almacenados en una explanada próxima y en camiones góndola se trasladan uno a uno hasta el espigón, donde espera una enorme grúa de unos 80 metros de altura a la que se le envían las coordenadas concretas de dónde tiene que colocar cada uno de ellos. Víctor Casas, jefe de obra de Ogensa, la empresa adjudicataria, explicó que desde que comenzaron los trabajos el pasado mes de marzo han tenido que paralizar la obra en dos ocasiones debido al mal tiempo. "El límite de velocidad del viento con la que puede trabajar la grúa es de 36 kilómetros por hora. Cada operación tarda entre veinte minutos y media hora. Por eso queremos aprovechar al máximo ahora que hace buen tiempo para colocar el mayor número posible de bloques, y así cumplir con los plazos estipulados", explicó.

La colocación de los nuevos bloques se inició por el cuerpo central del dique de abrigo de San Juan. Ya se han instalado 289 de 60 toneladas cada uno. Durante estos días se procedió a los trabajos del traslado provisional de la baliza situada en el morro del dique, para preparar en esa zona una plataforma en la que se posicionará la grúa, a la que habrá que ponerle unos enormes contrapesos que permitan realizar la tarea más delicada: el movimiento e instalación de 77 bloques de 70 toneladas cada uno hasta un radio máximo de 50 metros en el morro del espigón. "Es la zona donde el embate del oleaje es mayor, y por eso ahí se colocan los bloques de mayor tamaño", señaló Silvia Alba Fernández.

Las condiciones meteorológicas

"La grúa está calculada para unos ciertas posiciones, unos radios de acción y un peso determinado. En cada posición, se le ordenan unos datos concretos. Pero se tienen que dar unas condiciones concretas para poder trabajar. Hay previsión de que a finales de esta semana las olas pueden superen el metro y medio, o dos de altura. Si eso ocurre, tendremos que paralizar los trabajos", explicó Casas.

Se prevé que la colocación de estos bloques de 70 t en el morro se prolongue hasta mediados de septiembre, siempre y cuando los trabajos puedan desarrollarse con normalidad y no se produzcan paradas o interrupciones derivadas de condiciones meteorológicas adversas.

Una vez que finalice la instalación de estos bloques de mayor tamaño y tonelaje, se procederá a colocar otras 48 unidades de 20 toneladas en el arranque del dique.

Pero las obras no finalizan ahí. Además del refuerzo del manto con los nuevos bloques de hormigón, el proyecto incluye la rehabilitación del pavimento de la coronación del dique, lo que permitirá garantizar el tránsito seguro de la maquinaria necesaria durante las obras y facilitar posteriormente las labores de conservación y mantenimiento de la infraestructura y de la baliza situada en el extremo o morro del dique, matizó la ingeniera de la Autoridad Portuaria.

"Hay que acabar, lógicamente, antes de la llegada de los temporales de invierno y por eso estamos acelerando los trabajos y ajustándolos al periodo estival", remarcó Silvia Alba Fernández.

Históricamente los meses de noviembre, diciembre y enero concentran los temporales marinos más severos en Asturias. Pero el dique de contención del Puerto de Avilés estára en condiciones de afrontarlos.

Recrecidos

Las consecuencias de la alarma climática no afectan solo al dique de entrada al Puerto de Avilés. De hecho, en el tramo sur del paseo Manuel Ponga está prevista una actuación para elevar el nivel de la acera del paseo, porque recurrentemente se inunda con la subida del nivel del mar.

El ámbito de actuación afecta a un tramo de 200 metros entre la rampa de varada junto al pantalán cero del puerto deportivo y la pasarela de acceso al muelle de cruceros del Centro Niemeyer. Los trabajos tienen un presupuesto de licitación de 1.358.359,48 euros y un plazo de ejecución de 8 meses. La previsión es que la tramitación administrativa y adjudicación de las obras se desarrollen en los próximos meses con el objetivo de iniciar las obras antes de final de año.

La cota actual del paseo en esa zona referida al cero del Puerto de Avilés es de 5,00 metros en positivo y en el proyecto se contempla una cota recrecida de 5,60 metros, con el objetivo de responder tanto a la sobreelevación del nivel del mar por el efecto del cambio climático, como al efecto de sobreelevación del nivel del agua que se produce cuando coinciden en el tiempo una marea viva equinoccial (suelen producirse entre febrero y marzo y septiembre y octubre) y una borrasca profunda con muy bajas presiones.

De manera complementaria, el Puerto abordará una renovación estética integral de este espacio urbano, que es uno de los principales accesos peatonales desde la ciudad de Avilés al Centro Niemeyer.

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