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Treinta y cuatro años de petanca por San Agustín con muchas bolas y conocidos

El Club Villa de Avilés dedica este año su tradicional torneo de las fiestas avilesinas a un compañero fallecido reuniendo a jugadores de Asturias, Galicia y Castilla y León

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Pablo Vázquez Alonso

Avilés

La petanca volvió a ocupar este domingo en el campo de Miranda un lugar privilegiado en las fiestas de San Agustín. El Club Villa de Avilés celebró su ya tradicional campeonato, que cumple treinta y cuatro años, y que para muchos fue de celebración especial: se convirtió en memorial del jugador Francisco Álvarez Méndez, compañero muy apreciado entre las filas del club avilesino.

"Este año es especial porque estamos haciendo un memorial a un compañero fallecido", destacaba Eduardo San Pedro, presidente del Club Villa de Avilés. El torneo reunió a 28 dupletas (equipos formados por dos jugadores) en la categoría general y cinco dupletas de juveniles, con jugadores procedentes de Asturias, Galicia y Castilla y León. La competición reúne en Avilés a jugadores de diferentes lugares del norte peninsular. Según los organizadores tiene dos objetivos claros: mantener la esencia de competición, pero lo más importante, el encuentro entre amigos.

La jornada sirvió igualmente para desmontar tópicos acerca de este deporte. "La petanca, cosas de jubilados. Eso es totalmente falso", defendió San Pedro mientras señalaba con una sonrisa al espacio donde se encontraban compitiendo los jóvenes en la pista, con incluso una jugadora federada de 6 años. Entre ellos también se encontraba el corverano Luis Enrique Soto, de solo 15 años, que lleva alrededor de cuatro años practicando este deporte. "Mi abuelo empezó todo. Y, bueno, es un deporte que coge a la gente", explicó. Solo entre los juveniles llegaron a participar una decena de jugadores a lo largo de la jornada.

Esta cantera es, precisamente, uno de los motivos de satisfacción en el club. Lorena Valera, jugadora de la entidad desde hace años, puso el foco en que en esta cita participan mujeres y hombres de todas las edades. "La más pequeña es mi hija, de seis años, y hasta ochenta y pico", relató. Para ella, el torneo avilesino es una competición que "no se puede perder" porque en las pistas de La Miranda se juntan tres cosas: "Aquí hay nivel, petanca y amistad".

Y precisamente nivel no falta. El campeonato cuenta cada año con diferentes jugadores llegados de fuera del Principado y con participantes de gran experiencia. Manuel Diego Ramos, uno de los más aclamados de la jornada, procedente de Salamanca, lleva alrededor de una década acudiendo a Avilés. "A mí me encanta y siempre que nos encontramos con buenos amigos, mejor todavía", afirmó. José Ramón López, de Vigo, lleva cinco años participando y resumía así el atractivo de la competición: "Aparte de nivel, hay mucha amistad, entonces hay que estar aquí".

El asturiano de Las Vegas, David Soto, tío del juvenil Luis Enrique Soto, hizo hincapié en las dimensiones que ha cogido el torneo. "Es un campeonato grande, viene gente de fuera". Es una cita que atrae a gente, atrae a juventud, cada vez vienen más", señaló. Este domingo se dieron cita jugadores con títulos y de renombre de Asturias, Galicia y Castilla y León, incluso algunos con campeonatos de España, lo que ha puesto a Avilés en uno de los lugares más importantes de España en la competición de petanca.

El funcionamiento de la prueba requiere de precisión, ya que este factor resulta determinante. Las partidas se disputan en dupletas y el objetivo es acercar las bolas al "boliche", que es una pequeña pieza que marca el punto de referencia. Cada partida se juega hasta los "13 tantos" y los equipos necesitan combinar precisión a la vez que estrategia para conseguir superar al rival.

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