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Comerciantes y vecinos de Las Meanas reciben con los brazos abiertos a las multinacionales: "Es más fácil vender si cincuenta personas ven tu escaparate que si lo hacen diez"

La llegada de MediaMarkt y Leroy Merlin devuelve optimismo a una zona que aún recuerda el fuerte bajón de actividad provocado por el cierre de Zara y confía ahora en recuperar visitantes de toda la comarca

Rosa Hernández en el interior de su tienda de ropa para bebés.

Rosa Hernández en el interior de su tienda de ropa para bebés. / Miki López

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Las Meanas

"Es más fácil vender cuando cincuenta personas ven tu escaparate que cuando lo hacen diez". La frase de José Antonio Valdés, que lleva 42 años al frente de la tienda de ropa Carlos José, resume la sensación que empieza a extenderse por Las Meanas. Después de varios años marcados por la pérdida de grandes referencias comerciales, como Zara o Bershka, la llegada de MediaMarkt y Leroy Merlin ha devuelto cierto optimismo a comerciantes y vecinos.

El cierre de las tiendas de Inditex, una en José Cueto y otra en Doctor Graíño, en marzo y noviembre de 2023, supuso mucho más que la desaparición de dos establecimientos. El grupo impulsado por Amancio Ortega llevaba tres décadas asentada en la ciudad, en dos de las principales arterias comerciales avilesinas y tenía capacidad para atraer a clientes de Avilés y de otros concejos de la comarca. Su marcha dejó menos tránsito en las aceras y una sensación de pérdida de tirón comercial. Parte de aquellos compradores, lamentaban los empresarios de la zona, comenzó a dirigir sus pasos hacia parques comerciales y grandes superficies, alejándose del centro urbano.

Valdés recuerda perfectamente aquel cambio. "El cierre de Zara fue un golpe muy grande para la zona. Se notó un bajón tremendo de gente que venía de localidades cercanas y empezó a ir a comprar a las grandes superficies", señala. Por eso recibe las nuevas aperturas como una oportunidad para reconstruir aquel flujo perdido. "Que desembarquen este tipo de marcas tan conocidas es muy positivo. Tienen una capacidad de atracción para el público muy grande y eso nos acaba beneficiando a todos", sostiene.

José Antonio Valdés en el mostrador de su tienda.

José Antonio Valdés en el mostrador de su tienda. / Miki López

La primera señal clara de ese cambio de tendencia llegó con MediaMarkt, que abrió este verano en José Cueto. A escasos metros, los negocios tradicionales aseguran haber comprobado rápidamente sus efectos. Rosa Hernández, encargada de La Tribu, situada pared con pared con el nuevo establecimiento, no tiene dudas: "Desde que abrió MediaMarkt lo hemos notado muchísimo. Tienen capacidad para atraer mucha gente y eso siempre acaba repercutiéndonos positivamente al resto". La comerciante asegura que "ya se ve más movimiento por aquí".

Hernández confía en que el desembarco de grandes firmas continúe. "Es una maravilla que estas multinacionales con tanto nombre aterricen en Avilés", afirma. Su deseo es que el nuevo dinamismo no se limite a dos aperturas concretas y termine generando un efecto llamada para otras marcas. "Ojalá sigan viniendo y acabemos como un pequeño Preciados", resume, en alusión a la célebre calle madrileña. A MediaMarkt se suma ahora Leroy Merlin, reforzando la sensación de que Las Meanas vuelve a estar en el radar de grandes operadores comerciales.

Una moto pasa por delante de la nueva tienda de Media Markt en Avilés.

Una moto pasa por delante de la nueva tienda de Media Markt en Avilés. / Miki López

El reto de convivir con el pequeño comercio

La llegada de multinacionales también abre el debate sobre hasta qué punto las grandes marcas pueden convivir con el comercio tradicional sin desplazarlo. Manuel Anes, vecino de Avilés, distingue entre los establecimientos especializados y las grandes superficies con una oferta prácticamente ilimitada. "Que lleguen es bueno porque atraen más gente al centro de Avilés y eso acaba repercutiendo en todos, desde los bares hasta el comercio", sostiene. Eso sí, matiza: "El problema son las grandes superficies, que tienen absolutamente de todo. Esas son las que matan por completo el pequeño y mediano comercio".

Anes lamenta especialmente la imagen de locales vacíos en barrios y calles que durante décadas tuvieron mucha más actividad. "Da pena ver barrios con locales cerrados", señala. Frente a esa realidad, destaca la resistencia de algunos negocios de toda la vida. "Me da la sensación de que las que aún resisten son las carnicerías y las fruterías. Me alegra ver que ese tipo de negocios siguen funcionando". Para él, la clave está en encontrar un equilibrio entre atraer público y mantener vivo el comercio de proximidad.

Manuel Anes con el nuevo Leroy Merlín a sus espaldas.

Manuel Anes con el nuevo Leroy Merlín a sus espaldas. / Miki López

Una reflexión similar hace Marta Hernández, vecina de Las Meanas, que reconoce las ventajas prácticas de las nuevas aperturas, aunque también observa su posible impacto sobre quienes llevan años peleando por mantener sus negocios. "Egoístamente es una gran noticia porque te ahorras muchos viajes a las grandes superficies, pero entiendo que haya pequeños comercios a los que les pueda afectar directamente", explica. Pese a esas reservas, predominan las buenas sensaciones: "Espero que ese efecto que genera la llegada de estas multinacionales sirva para reactivar el comercio de toda la vida y no termine de sepultarlo". Tres años después del golpe de Zara, Las Meanas vuelve así a mirar con esperanza sus escaparates, pendiente de comprobar si MediaMarkt y Leroy Merlin son dos aperturas aisladas o el comienzo de una recuperación comercial más profunda del corazón de Avilés.

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