Idesa estudia el uso de exoesqueletos para reducir lesiones o riesgos ergonómicos de los operarios en las fábricas
La empresa del grupo Daniel Alonso participa en un consorcio con 13 socios, en una colaboración público-privada financiada por el CDTI, para definir metodologías de fabricación más inteligentes y conectadas, y supervisar y mejorar los procesos en tiempo real para avanzar hacia una industria más eficiente y sostenible

Una pasada reunión de los socios del consorcio. / Idesa
C. Jiménez
El proyecto "Casandra", con el que la empresa avilesina Idesa, del Grupo Daniel Alonso, dedicada al diseño, fabricación y suministro de equipos en todo el mundo para el sector energético y especializada en componentes de grandes dimensiones, pretende avanzar en el desarrollo de soluciones tecnológicas orientadas a la descarbonización y la transición energética ha alcanzado recientemente nuevos hitos en su desarrollo, planteado hasta 2028. Los 13 socios que conforman el consorcio que lleva adelante esta iniciativa para apuntalar el compromiso por una industria más eficiente y sostenible han completado con éxito su primera anualidad. Uno de los desarrollos conjuntos que han explorado es el uso de exoesqueletos o "armaduras robóticas" que permitan reducir las lesiones o los riesgos ergonómicos para los operarios en una fábrica.
Así, en esta primera fase del proyecto -comenzó en febrero de 2025- se han definido los escenarios de usuario y la secuencia de tareas de los trabajadores a fin de desarrollar herramientas centradas en el usuario. Desde Idesa lo que se persigue con este proyecto es un rediseño de tareas adaptado a las condiciones reales de trabajo, considerando tanto la ergonomía física como la cognitiva.
En las instalaciones de Nodosa, compañía especializada en el sector naval, con astillero en Marín (Pontevedra), se ha podido monitorizar en el marco de este mismo proyecto la realidad de las tareas en espacios confinados y de exoesqueletos, para evaluar así la evolución de la fatiga de los operarios. En relación con ello se han valorado distintos tipos de sensores a utilizar para estudiar el esfuerzo y estado de estrés y fatiga del operario, así como la ergonomía de las actividades que este desempeña. En este sentido, se ha planteado el empleo de diferente tipología de sensores (tanto de ritmo cardíaco, como de cámaras de profundidad o sensores textiles).
También se ha abordado un primer planteamiento de soluciones basadas en tecnologías AR/VR que son las permitirían en un futuro aprovechar la información de monitorización del operario para mejorar la seguridad en espacios confinados, mediante un sistema de alertas ante situaciones críticas, y que vendrían a reforzar la formación en prevención de riesgos laborales a través de experiencias inmersivas orientadas a la corrección de posturas ergonómicas.
Por último, en esta primera etapa del proyecto se han definido escenarios de aplicación de tecnologías robóticas para intralogística y robótica colaborativa.
Durante este primer periodo, se han logrado asimismo avances relevantes, reforzando el compromiso común del consorcio por una industria más eficiente y sostenible.
El proyecto "Casandra" busca, con todo ello, crear metodologías de fabricación más inteligentes y conectadas, capaces de supervisar y mejorar procesos en tiempo real. Gracias al uso de tecnologías novedosas y la monitorización de procesos, se facilitará la toma de decisión, reducción de errores, aumento de la eficiencia y precisión en la fabricación.
Esta iniciativa, englobada en los planes de I+D de la empresa, se puso en marcha en febrero del año pasado y está financiada en el marco del programa del CDTI TransMisiones 2024. El plazo de vigencia es hasta 2028, y tiene como objeto implantar diferentes tecnologías de fabricación digital. Esta iniciativa está liderada por el centro tecnológico gallego AIMEN, con el que Idesa ya participó en el proyecto europeo Penélope. En total participan 13 entidades entre empresas, centros tecnológicos y organismos públicos de investigación.
Representantes de todos ellos visitaron hace unos meses las instalaciones de Idesa en Avilés para conocer sus procesos de fabricación. Junto a AIMEN, se encuentran en este consorcio la Universidad Politécnica de Cataluña, el Instituto de Robótica e Informática Industrial del CSIC adscrito a la misma universidad, la asociación Innovalia, el centro de investigación TIC de la Universidad La Coruña, Arsoft, Ons Software o Gogoa Robots, entre otros.
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