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Concejala de Foro en Corvera

El arte de la manipulación

De cómo el alcalde de Corvera crea problemas para luego solucionarlos

Inventarse un déficit en el año 2011 de 1,5 millones de euros para ponerle remedio en apenas cuatro meses, o "enterrar" La Casa de Encuentros sin que nunca llegara a dársele un uso, y con ella los 1,7 millones del "Plan E" que se invirtieron, para iniciar un nuevo proyecto, plaza Corvera", son buenos ejemplos del arte de la manipulación, de la creación de problemas para ofrecer después las soluciones o de la "Teoría de la hecatombe mundial": cualquiera puede salvar el mundo. Yo creo el problema, y yo mismo doy la solución.

El recurrir a las mentiras es tentación a la que los partidos no siempre consiguen vencer. Al igual que crear un problema para después ofrecer la solución. El método problema-reacción- solución es de obligado conocimiento para el que decide ser un erudito en la destreza de la manipulación.

Otro ejemplo: las piscinas municipales de Corvera. Coste, dos millones de euros; concesión otorgada por 25 años a Aquagest, ahora Asturgua, a la que pagamos una subvención anual de más de 100.000 euros.

En ellas tenemos también un problema. Desde el inicio, quejas de los usuarios, humedades y goteras en las instalacioens, así como precios elevados en relación con otras piscinas municipales, las de Avilés o Castrillón por ejemplo. Un servicio que no llega a ser lo suficientemente competitivo, si tomamos como referente el goteo constante de usuarios a otras piscinas públicas o privadas. Pero volvamos a la manipulación. El pasado 10 de noviembre pedí mediante escrito en el registro municipal, tener acceso a cualquier solicitud de Asturagua relacionada con la concesión de las piscinas. En un ejercicio de clara "transparencia", transcurridos cinco días, Iván Fernández me deniega el acceso a dicha información. Tras mes y medio de mi pregunta, en el último Pleno, Iván Fernández decide hablar: "Asturagua quiere ceder la concesión".

Por qué Asturagua quiere irse ahora. Los primeros años se hablaba de un volumen de negocio de 700.000 euros anuales, y si un servicio es rentable no tiene sentido que quiera cederlo. ¿Estrategia empresarial? Tal vez.

Lo importante, para mí, no obstante, es que de una vez por todas prevalezca el deber de vigilancia y control del servicio por parte del Ayuntamiento, porque no nos olvidemos que el servicio fue, es y seguirá siendo municipal.

Iván Fernández se ha caracterizado por una total inacción en el tema de las piscinas, injustificable porque por contrato existe un inspector municipal con potestad de inspección continua y obligada al menos una vez al mes. Sólo las quejas de los ciudadanos y la presión de Foro han conseguido sacar a Iván Fernández de su modorra en contadas ocasiones.

Los pliegos de condiciones administrativas en su cláusula 25 permiten la opción de la cesión del contrato o la subcontración. Pero el tercero adquirente ha de ser una empresa con solvencia económica, financiera y técnica además de contar con experiencia en la gestión de estos servicios. Empresa con solvencia y crédito suficiente, consciente de las obligaciones que tiene que asumir.

Es momento de recordar que Aquagest ofertó unas inversiones que aún siguen pendientes y que fueron determinantes para otorgarle la concesión. Se ha de ser firme en la exigencia de un aval al nuevo adquirente para garantizar la viabilidad de éstas.

Es necesario recordar que por sentencia judicial, respecto del aval de más 79.000 euros incautado a la constructora de las piscinas, se dijo que había existido dejadez y que no se había denunciado en tiempo y forma sobre las deficiencias, ésas que Iván Fernandez, en el año 2015, situaba en "breves meses atrás".

Existe un problema con las piscinas, del que Iván Fernández es responsable; no el único, pero sí con su correspondiente cuota de participación. Ha preparado su reacción durante días, y en el último Pleno decide erigirse como salvador diciendo que el tercero adquirente contará con todas las garantías. Problema-reacción-solución. Ojalá, no nos vaya a pasar como con el anuncio de la instalación de la fundición de cobre en Corvera, y que esta vez la solvencia sea real.

En esta alteración de la concesión, si al final se lleva a efecto, ya no podrá escudarse en lo mal que lo hicieron los unos y los otros. La mayoría absoluta, permite ciertos privilegios, como el que tus decisiones salgan adelante sin necesidad del beneplácito o anuencia de la oposición.

Es necesario abandonar la manipulación, es el momento de hacer las cosas bien, de hacer las cuentas una y otra vez, de buscar la opción más rentable para el Ayuntamiento, de garantizar el derecho a los trabajadores de las piscinas y de ofrecer un buen servicio a los corveranos, a unos precios similares a las de otras instalaciones municipales.

Acabo con el inicio. La "Teoría de la hecatombe" dice que cualquiera puede salvar el mundo y el señor Fernández ha cultivado la idea de que todo lo que estaba mal era culpa de otros y que él daba solución a todos esos "problemas" en los que él no tenía "ni arte ni parte". La posible cesión/subcontratación de la piscina es un tema del que sólo él será responsable. No tiene que seguir mejorando lo que algunos llaman "new working", ya se ha hecho lo suficientemente visible, ahora sólo tiene que hacerlo bien. El Ayuntamiento ha de ganar y los vecinos de Corvera han de ser los máximos beneficiados de cualquier alteración en la concesión de las piscinas. En estos dos objetivos tendrá en Foro a su mejor aliado.

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