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El despertar republicano

Remembranza del proceso electoral celebrado 14 de abril de 1931

Una gran manifestación rodea el ayuntamiento, poco a poco se van conociendo los resultados del proceso electoral municipal convocado por el almirante Aznar, jefe del gobierno de una monarquía en decadencia. Está claro, los partidos republicanos han ganado las elecciones en el país; en Avilés también, los antiguos pedregalistas, liderados por David Arias, junto con la conjunción republicana-socialista han ganado las elecciones.

Desde el centro de Sociedades obreras se convoca una manifestación, recorren las principales calles de la ciudad, desfilan por la calle de La Muralla, enfilan La Cámara y suben hasta la Plaza del Ayuntamiento, las gentes van llegando y pronto llenan El Parche. Una delegación de los manifestantes hace entrega de una bandera republicana al alcalde David Arias, quien se dirige a la población, hay que esperar noticias, todavía no hay izado de bandera. El presidente de la conjunción republicana-socialista, Luis García, agradece el apoyo a los manifestantes y desconvoca la manifestación. La ciudad es ya una fiesta, nadie se quiere ir, la banda de música entona La Marsellesa, himno que está dentro del imaginario colectivo contra la monarquía.

Son ya las nueve de la noche y el alcalde en funciones recibe la notica del gobernador civil de Oviedo, España es oficialmente republicana, acto seguido se procede al izado de la bandera. Otra vez se llena la plaza, esta vez sí, se lanzan vivas a la República.

Ha sido una dura batalla electoral, la campaña ha estado plaga de mítines por toda la comarca, los partidos republicanos saben que tienen que romper el monopolio de los monárquicos. La ley electoral dividía Avilés en cuatro distritos, cada distrito tenía asignado un número de concejales, en total 21 concejales.

El sistema electoral no era proporcional, era unipersonal y no eran listas cerradas, sino que se votaba a la persona, los candidatos eran elegidos en su distrito. Lo que más temían los partidos de izquierda era que el tradicional caciquismo alterase el resultado.

Los dos primeros distritos eran los más disputados. Uno era el centro de Avilés, que aportaba ocho concejales; el segundo, Sabugo, San Cristóbal y Navarro, aportaban siete concejales. El distrito tercero correspondía a Miranda y aportaba solo dos concejales, mientras que el cuarto correspondía a Avilés Sur, Villalegre, Molleda y La Magdalena.

La victoria fue para los antiguos pedregalistas, reformistas reconvertidos a toda prisa en republicanos liberales liderados por el alcalde David Arias, que obtuvieron un total de 2.300 votos y catorce de los concejales, todos sus candidatos. Los socialistas y republicanos habían hecho campaña juntos en la coalición republicano-socialista, los primeros obtuvieron cuatro concejales con 1.247 votos y los republicanos, dos concejales con 984 votos. También hubo un concejal independiente con 413 votos. David Arias fue el candidato más votado en el distrito uno, con 513 votos.

Los monárquicos no obtuvieron ningún concejal, fruto de una errónea estrategia electoral; pero en el cómputo total de votos fueron los vencedores. Aún así, perdieron sus votos, 3.347, desperdigados por los cuatro distritos, no alcanzando el corte en ninguno de ellos para ser elegido concejal.

El 15 de abril Luis García, presidente de la conjunción republicano-socialista de la Villa, recogió la credencial de alcalde provisional de manos del gobernador y ya en Avilés, mediante un bando, pidió el apoyo a la población

El día 26 se produce la primera sesión del ayuntamiento republicano y, siguiendo la ley electoral de 1876, David Arias es elegido alcalde. Se envían telegramas de felicitaciones y adhesiones al nuevo gobierno republicano, una de las felicitaciones es para José Manuel Pedregal, que había sido nombrado presidente del Consejo de Estado. Se acordó por unanimidad nombrar la actual plaza de La Merced como plaza de La República.

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