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Román Antonio Álvarez

Querido Chema

En memoria de José María Villavoy González, destacado impulsor del folclore en Avilés

Mayo de 2021; día 12, miércoles. Hemos dicho adiós a José María Villavoy González. Todos los que los conocíamos lo llamábamos Chema. Era un sabuguero de pro, y así se reconocía a sí mismo. Pertenecía al clan de los “maizones” y presumía de ello. Siempre te miraba a los ojos, directamente, y su profunda mirada, desde sus inmensos ojos azules, te transmitía sinceridad y cariño. Además, como decían en Sabugo, tenía “mucha labia”. Con él nunca te aburrías, podías estar escuchándolo horas y seguía transmitiéndote buenas vibraciones. Era simpático, jovial y siempre optimista: un amigo bueno y leal que si te decía que defendía la posición, podías estar seguro que se mantendría en ella, contra viento y marea. Era muy buen mozo, unos pocos años mayor que yo. Dos o tres años, que cuando eres adolescente son muchos. Así que en las romerías, los mayores tenían cierta ventaja, aunque solo fuera por su veteranía. Chema levantaba la admiración de los que éramos “yogurines” porque se llevaba a las mozas de calle. Y es que además de todas las virtudes descritas, bailaba como los ángeles. Tenía los pies “suaves”, se deslizaban siempre al ritmo, y las mozas solo tenían que dejarse llevar.

Esa predisposición al baile hizo que ya desde muy joven se iniciase en la danza con el grupo “Sabugo, ¡Tente Firme!” Me contaba, en nuestras interminables conversaciones que en 1966 el grupo estaba invitado para realizar una gira por Rusia, y el presidente de la agrupación, Álvaro Álvarez “El Difuntín”, comenzó a negociar los visados de los integrantes de la expedición. Pero resulta que recibe una comunicación telefónica en la que se le dice que José María Villavoy González no puede viajar, por pertenecer a una familia “roja”. Alvarito, con su imponente humanidad, se desplaza hecho una furia a la comisaría y allí requiere la presencia del Jefe de Puesto. Cuando este le recibe, le dice enseñándole la lista del grupo:

–“A ver, tengo permiso para todos menos para este chaval. Tiene diecisiete años y va venir con nosotros, o no viaja nadie y entonces, a ver quién explica a los periódicos el por qué no se viaja. Tú o yo. Chema viene con nosotros y va a viajar bajo mi responsabilidad, ¿tamos?”

El Comisario, con el aval del presidente de “Sabugo, ¡Tente Firme!”, autorizó el visado y Chema pudo hacer el viaje. Me contaba que no se enteró en el momento, sino bastantes años después, porque Álvaro no quiso decirle nada para no disgustarlo, ni a él ni a su familia. Él se lo comió y todos pudieron ir a Rusia haciendo por el inmenso país un viaje histórico. Así eran las cosas. Casualidades de la vida, Álvaro acabó siendo familia de Chema, puesto que su hermano Nardo se casó con Chichí, la hija de Alvarito. Ahora Chema y Álvaro estarán juntos en este nuevo viaje.

Chema es todo un personaje de Avilés, y un referente obligado si hablamos de nuestra cultura. Después de estar varios años en el grupo “Sabugo, ¡Tente Firme!”, formó su propio grupo, “Pleamar”, y con él organizó en Avilés los primeros Festivales de España de Baile Regional, apoyado por una entonces joven concejala llamada Mariví Monteserín, hoy Alcaldesa. El escenario no podía ser otro que su querido Sabugo, contando además con el respaldado del entonces presidente de la cofradía de pescadores, Clemente Jesús Muñiz Guardado.

Como director de “Pleamar”, viajó con su grupo por toda España y también fuera de ella, representando a Avilés y a su cultura. Quizás las actuaciones más emblemáticas de “Pleamar”, por su significado internacional, fueron las que realizaron en San Agustín de la Florida en el año 2002, durante una visita a la que el grupo fue invitado por el Ayuntamiento de la ciudad hermana. La cultura y la etnografía fueron su pasión, y además de bailar y de dirigir, organizó y fue comisario de exposiciones importantes, como la que tuvo lugar en el CMAE en el año 2008, y en la que se exhibieron trajes regionales de todas las regiones de la geografía española.

Chema siempre estaba dispuesto a colaborar, a sumar por el bien de Avilés; esa era su máxima y, en esta línea creó, junto con José Federico Álvarez Palacios, presidente y director de “Xareu d’Ochobre”, y Marisa Luque Cañizares. de “Escontra’l Raigañu”, la Federación Xuntanza. Esta nueva entidad, junto con la Estaya de la Llingua y la concejalía de Cultura, ante las dificultades que estaba atravesando el Festival Intercéltico por sus deudas con la SGAE, pusieron en marcha en el año 2009 el festival Beltaine. Con esa misma estructura, Xuntanza pasó a responsabilizarse también de la organización de La Seronda, un festival de otoño que había sido creado en solitario por “Escontra’l Raigañu” en 2002.

En 2014, con la recuperación del Festival Intercéltico, el Beltaine dejó de organizarse y Xuntanza siguió organizando La Seronda, junto con el Ayuntamiento y la Estaya de la Llingua, hasta el año 2019, en que tuvo lugar su XVII edición. El año pasado, 2020, el festival tuvo que suspenderse por la pandemia. Chema estaba ya pensando en el de este año.

En definitiva, José María Villavoy ha sido una persona siempre dispuesta a trabajar por el bien de la cultura avilesina y su despedida nos deja un gran vacío en este campo. Pero también en el aspecto personal, porque se nos ha ido un amigo, una gran persona. Te has ido demasiado pronto Chema. Descansa en paz querido amigo, que la tierra te sea leve. Te echaré mucho de menos.

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