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Rubén Martínez

Crítica / Música

Rubén Martínez

Fifty-Fifty, el festival total

Aforos completos, conciertos memorables y artistas agradecidos: el formato avilesino convence

Cierre de lujo para el Festival Fifty-Fifty de Avilés en la parte musical con un concierto de clausura a ritmos de jazz cubano con el trío de Carlos Sarduy, colaborador de "grandes" como Chucho Valdés, Bebo Valdés o Steve Coleman, entre otros muchos. Buen conocedor de los resortes rítmicos de la música tradicional de Cuba, ofreció su maestría en un jazz renovado e innovador a través de su trompeta y de temas compuestos por él mismo. Destacó el batería cubano Michael Olivera, apodado como "el genio del jazz latino". Y la advertencia de los organizadores, previo al concierto, de "agárrense a sus sillas" se cumplió, ya que fue difícil no moverse con estos ritmos trepidantes de jazz.

El día anterior, en la parte central del festival y en la Casa de Cultura, Pedro Guerra regresó a Asturias, 20 años después, para recordar aquel disco y aquella gira que hizo con el gran poeta Ángel González. Y esta ocasión aceptando la propuesta del Festival Fifty-Fifty de unir poesía y música. Se veía a Guerra muy a gusto, solo con su guitarra, agradeciendo esta propuesta de volver a este repertorio y además, en Avilés, "qué mejor lugar que este"... Explicaba el cantante cómo había sido aquella gira en la que Ángel González recitaba y él cantaba, pero a veces cantaban los dos y en muchas ocasiones Ángel se arrancaba por rancheras: "Eso sucedió en el mismo tiempo, pero jamás en el mismo día..."

Fifty-Fifty, el festival total

El concierto giró en torno a las canciones de este disco intercalando otros éxitos de Guerra y estrenando composiciones de su último disco, que lleva por título "El viaje", que ya estaba hecho en pandemia pero comentaba que le pareció algo de mal gusto sacarlo con ese título y ese momento... Un disco que ha sido nominado al Grammy Latino; precisamente esta semana se va a las Vegas, reveló. Guerra relató quien facilitó ese encuentro y fue otro canario, el periodista Juan Cruz, en un momento en que Ángel González estaba cansado de escribir y no quería hacerlo más... Sí que aceptó, no obstante, el encargo de hacer este libro-disco en una época que otro gran cantautor como Luis Eduardo Aute ya comenzaba en ese formato con sus "animales" animados.

Después de Guerra, la noche del sábado continuó en la Factoría Cultural con una propuesta innovadora para este festival, y de estreno absoluto del recital - concierto "El tango, Borges y Piazzolla", creado para la ocasión y que sorprendió y llenó de nuevo el local. Fue toda una lección magistral a cargo de Alexey León de esos encuentros y desencuentros entre Borges y Piazzolla y de sus particulares visiones del tango, y que junto al piano de Antía Couto y la voz de Paco Liván, hicieron todo un recorrido poético y musical. Y como sorpresa final, la actuación a pie de escenario del grupo de baile "Tango Bruj" y un regalo sorpresa especial de la formación a los organizadores del Fifty.

Se consolida el Fifty-Fifty, un festival "único en el mundo", algo dicho no por sus organizadores, si no por las personas invitadas: músicos, cantantes, poetas...

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