Opinión

Suso, una figura clave en la Seguridad y Salud Laboral

"Pararse sobre los hombros de un gigante" es estimulante, excitante y de mucho provecho.

Y yo, descaradamente, me subí a los hombros de Jesús Ron y ahí sigo. La verdad es que somos muchos ahí arriba.

Y qué desolación y confusión cuando el gigante nos deja a solas con nuestro "síndrome de impostor".

Corrían los años de la transición política española y la salud de los trabajadores importaba un bledo a casi todo el mundo. Sin ciencia ni conciencia.

En la Ensidesa de aquellos tiempos cada año podían morir varios trabajadores en accidente de trabajo, a mí me tocó recoger del suelo a alguno de ellos, impactando fuertemente en mi personalidad inmadura de aprendiz y joven obrero.

No veía que nadie actuara de forma coherente frente a tamaño despropósito de esas muertes evitables ni nadie que se atreviese a pensar y hablar de otro modo más allá de la hipócrita frase: "Era imprevisible que esta desgracia pudiese suceder" o similares.

Literalmente se pagaba por los muertos y ya está. Era una ceguera interesada y criminal, un mirar para otro lado.

Y en medio de ese ominoso consentimiento surgió la voz de Jesús Ron, ahí está. Tronó y ya nunca se pensó ni se habló diferente a como él lo hacía.

Desde el activismo sindical en CCOO infundió visión de la Seguridad Laboral como un factor estratégico de desarrollo humano, de los trabajadores, de la empresa y de la sociedad.

Introdujo en los debates sindicales la sensatez y el enfoque científico en la Seguridad junto a un empuje reivindicativo que para sí quisieran los secretarios de Acción Sindical: imparable, arrastraba tras de sí tanto a los trabajadores como a los mandos y directivos de las empresas. Líder indiscutible ganaba voluntades y conquistaba entendimientos. Conocer para prevenir y activismo para aplicar. Nos enseñó a todos la fuerza moral de la Prevención de Riesgos Laborales, el tributo al Derecho que supone cumplir con las normas y la rentabilidad económica que supone el control de las pérdidas humanas y materiales.

Sus aportaciones a la Directiva Marco europea, a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales española, su contribución a que CCOO fuese líder en esta temática siendo incluso fuente de conocimiento para instituciones del Estado como el actual INSST están ahí, los que lo vivimos damos testimonio de ello. Claro que no lo hizo solo, Carlos Rodríguez o Herrero "Herrerín" no le andan a la zaga en integridad moral y dedicación a la causa. También han sido mis maestros, ambos dos. Y hay más, por supuesto.

Sin embargo la pequeña historia, la que habla en voz baja, susurra nombres de personas concretas, a mi me resuenan los nombres de todos los accidentados con los que he tenido contacto, de los que he estudiado el caso, rostros imaginados también de los más lejanos. Fuertes sentimientos íntimos capaces de encarrilar una vida entera.

Observo el mundo laboral y me da vértigo lo que queda por hacer y solo me queda una cosa a qué agarrarme. Es la riada de personas concretas que viven concretas y específicas vidas, día a día, minuto a minuto y ese minuto es mejor, es más seguro, es más feliz y más prometedor por la labor de personas como Ron.

Gracias a Dios por tu vida Ron, espero verte pronto.

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