Opinión | Balcón al muelle

El motor de la comarca

El papel de los empresarios y sus vínculos con la Administración para impulsar inversiones, atraer nuevos proyectos y consolidar los existentes

EDIFICIO DE LA CAMARA DE COMERCIO EN LA PLAZA DE CAMPOSAGRADO DE AVILES

EDIFICIO DE LA CAMARA DE COMERCIO EN LA PLAZA DE CAMPOSAGRADO DE AVILES / Ricardo Solís

El empresario avilesino Daniel González alcanzó este mes el ecuador de su primer mandato como presidente de la Cámara de Comercio de Avilés. Fundador de la empresa Digitec, que se ha convertido en el principal distribuidor de Vodafone en el noroeste español, González es un convencido de la importancia de las relaciones institucionales. Algo que está más que probado en el contexto empresarial actual. Las relaciones institucionales no son exactamente las relaciones públicas de las empresas, pero sí una versión especializada de las mismas que busca construir un vínculo directo entre los negocios y la Administración Pública. Y con ese objetivo trabajan desde la Cámara de Comercio de Avilés desde hace tiempo.

La institución cameral que funciona, tal como ellos se presentan, como motor de la comarca, hace un análisis permanente de la realidad de sus representados pero también de las fortalezas que exhiben. Y en esa enumeración de lo positivo cabe destacar los ‘innegociables’ que se defienden desde el inicio de este mandato. A saber: el potencial de crecimiento en industria y turismo de la comarca avilesina, la necesidad de completar las infraestructuras pendientes, incluido el tren al aeropuerto, la apuesta por aumentar la capacidad logística de los muelles avilesinos, además de trabajar para captar inversiones, sin buscar la notoriedad y tratando de ayudar a las empresas de la demarcación a crecer, cada una desde su realidad. Y con un consejo para los nuevos emprendedores: siendo todos nativos digitales, lo recomendable para ellos sería que exploren e impulsen los sectores TIC y de sostenibilidad, sostienen desde la Cámara.

La industria, que aglutina los principales desafíos para los próximos años, también comprende las mayores esperanzas de futuro, a decir del presidente de la Cámara avilesina, quien en su primera presentación ante el plenario garantizó que la comarca se encontraba en disposición de crear 3.000 nuevos empleos en la próxima década, en la industria, la agroalimentación y los servicios, con un "objetivo primordial" antes de todo eso: "revertir la actual curva demográfica".

Cumplidos dos años de mandato al frente de la entidad, al presidente de la Cámara cabe exigirle lo mismo que a los representantes de la Administración pública: lealtad para trabajar en el fin común a unos y otros, que no es otro que el de impulsar inversiones, atraer nuevos proyectos y consolidar los existentes.

Toda buena relación institucional se rompe en el momento que la confianza de un lado se ha roto o el interés de una y otra parte avanza por caminos diferentes. Su papel fundamental para contribuir al desarrollo del territorio en el que operan, tanto cámaras de comercio como Administración pública, les obliga no solo a entenderse sino a buscar que los éxitos de uno sean de todos.

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