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Nicolás Terrados

Un gran hueco en la medicina deportiva

Sobre la inminente jubilación del doctor Javier Pérez-Landaluce

El próximo 23 de diciembre se jubilará el doctor Javier Pérez-Landaluce, médico especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte, que ha estado ejerciendo desde hace mas de 30 años en el Servicio de Medicina Deportiva de la Fundación Deportiva Municipal de Avilés, que posteriormente pasó a ser también la Unidad Regional de Medicina Deportiva del Principado de Asturias.

Al acabar su licenciatura en Medicina, dado su interés por la Medicina Deportiva, acudió durante más de un año al Servicio de Fisiología del Instituto Nacional de Silicosis, donde ya empezábamos a realizar tests de esfuerzo metabólicos a deportistas de élite. Y después estuvo de becario en nuestro incipiente Servicio de Medicina Deportiva de la FDM (aquellos años en el polideportivo de La Magdalena) y pudo hacer la especialidad en la Universidad de Oviedo. Pronto empezó a compatibilizar ese trabajo en Avilés con atenciones médicas a deportistas de élite, al equipo nacional de remo, al de piragüismo, al Santa Olaya o Real Sporting de Gijón, entre otros.

En su afán de ayudar a los piragüistas, les realizó muchos tests, tanto en nuestro laboratorio de Fisiología del Ejercicio como en el propio terreno deportivo (pantano de Trasona). Parte de estos tests, completaron su magnífica Tesis Doctoral, calificada "cum laude".

Tras obtener la plaza en propiedad en la FDM de Avilés, enfocó su actividad en mejorar y actualizar en nuestro servicio el diagnóstico y tratamiento no quirúrgico de las lesiones deportivas. Prestación médica que ha sido durante muchos años muy valorada por los muchísimos pacientes que pasaron por sus manos, tanto deportistas de elite como personas que realizaban ejercicio físico por salud.

Enamorado del deporte y practicante de muchos, supo inculcar ese amor al deporte a sus hijos (Juan, esquiador y entrenador de esquiadores, y Eduardo, muy buen futbolista primero, luego tenista y al final muy buen ciclista). Ese amor al deporte le sirvió para atender y comprender muy bien a las personas que realizan actividad física cualquier nivel. Y posiblemente fuera la causa de que intentara siempre que el diagnóstico y tratamiento de lesiones que el realizaba estuvieran muy actualizados, lo cual ha servido para que, en nuestro servicio, ese apartado estuviera perfectamente cubierto.

Por todo lo dicho y más... Javier dejará un gran hueco en la Medicina Deportiva local y regional.

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