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Apocalipsis local

Público durante la representación

Público durante la representación / M. Villamuza

En poco más de un año, el director de escena madrileño Emilio Ruiz Barrachina -reside en Salas- ha estrenado en España tres espectáculos heterogéneos. Y lo ha hecho, las tres veces el teatro Palacio Valdés, en Avilés.

El primero de estos espectáculos se vio por primera vez en diciembre de 2024. Fue “Magia”, del inglés eduardiano Gilbert Keith Chesterton. En noviembre del año pasado presentó en el escenario avilesino “Le ordeno a usted que me quiera”, un soliloquio basado en una novela propia [de Barrachina] en la que cobra protagonismo la jovencita que le dijo “no” por primera vez al oficial Francisco Franco. Este jueves, ha sido su tercer montaje consecutivo: “Survival”, una historia apocalíptica basada en un capítulo de la novela “Gran Bar Distopía”, del escritor avilesino, de origen uruguayo Manuel García Rubio.

"Survival"

Comedia escrita y dirigida por Emilio Ruiz Barrachina basada en la novela "Gran bar distopía", de Manuel García Rubio y protagonizada por Fran Antón, Rebecca Arrosse, Dani Neck y Marta Marín.

Teatro Palacio Valdés

29 de enero de 2026

Rubio es un escritor de largo recorrido: “Green”, “España, España”, “El efecto devastador de la melancolía”. En “Gran Bar Distopía”, su último libro, se centra en Abel Manso Manso, que es un friki de la supervivencia, “streamer” del apocalipsis. Ruiz Barrachina coge estos bártulos y compone una comedia de puertas que se abren y se cierran, de timbres que suenan como efectos de extrañamiento, una fábula en la que internet se mezcla con “el silencio de Dios”, el séptimo sello y la posibilidad de que se joda todo.

“Survival” es una comedia que se plantea como una historia ajena a los espectadores (unos locos hacen el loco), pero en un momento dado el protagonista -discursivo, muy discursivo- rompe la cuarta pared y se dirige directamente al personal que llenó el jueves la platea y el personal descubre que eso que se cuece sobre la escena le concierne tanto como la vida sencilla. Barrachina y sus actores, sobremanera, Fran Antón, convierten en una comedia de despedida en versículos de poder y destrucción: “Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas”.

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