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La carretera de La Consolación a Nuña

Una larga espera para la circulación rodada

En la sesión municipal del 24 de abril de 1927, dentro del apartado del orden del día dedicado a Caminos Vecinales, figura literalmente la siguiente anotación: "Se proyecta la construcción del camino vecinal de La Consolación a Nuña".

En los años posteriores, el proyecto continuó apareciendo en distintas sesiones municipales. Así, el 25 de mayo de 1927 se recoge: "Puesta a discusión la conveniencia de acudir al concurso convocado por la Excelentísima Diputación para la construcción de caminos vecinales con subvención, camino de Solís a Campañones, de La Consolación a Nuña y de La Sota a Agüera". El 4 de agosto de 1931 se acordó solicitar a la Diputación Provincial la construcción del camino vecinal de La Consolación a Nuña, cuya hoja de datos fundamentales había sido aprobada por la Comisión Permanente el 17 de diciembre de 1929.

Más adelante, el 25 de octubre de 1931, bajo el epígrafe Construcción de Caminos Vecinales, se consigna que el camino de La Consolación a Nuña, número 298 del plan aprobado por la Diputación Provincial, "entra en acción".

Las obras de la carretera comenzaron finalmente en 1932 y avanzaron lentamente por tramos cortos, alcanzando aproximadamente un kilómetro hasta un vertedero provisional situado cerca del actual cementerio municipal de Nuña. Sin embargo, la culminación definitiva de este largamente esperado proyecto no se produjo hasta el mandato de Alberto León Fernández, alcalde entre 1974 y 1978.

Nuña es un excelente núcleo rural del concejo de Corvera, perteneciente a la parroquia de Cancienes. Se encuentra a dos kilómetros de Nubledo y a 225 metros de altitud, y tradicionalmente ha contado con una agricultura y ganadería muy activas, aunque en los últimos años su impulso ha disminuido.

El pueblo está formado por unos quince domicilios y alrededor de medio centenar de habitantes. En 1945 recibió con gran entusiasmo la llegada de la luz eléctrica, al igual que el vecino pueblo de Bango. Ambos celebraron durante varios años romerías conmemorativas de tan importante y grato acontecimiento.

El recorrido de la carretera de La Consolación a Nuña, de unos dos kilómetros, ofrece un agradable paseo tanto en vehículo como a pie. El ascenso permite disfrutar de amplias vistas panorámicas, del ambiente saludable que proporcionan los pinares y otras especies arbóreas, así como de las cuidadas fincas y las magníficas casas solariegas que anuncian la entrada al pueblo.

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