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Avilés

Margarita Ruano revive

En el baile "El juego que vuelen los pajaritos" salen La Diversión, La Desconfianza, El Respeto, La Libertad, El Amor, La Ingratitud, La Sinrazón, El Favor y hasta El Olvido. Los accidentes humanos, pues, toman cuerpo por la gracia de su autora, que se llama Margarita Ruano, que vivió en pleno siglo XVII y que lo mismo fue actriz y que, al menos, escribió cuatro de estas piezas breves, de esas que se intercalaban entre las jornadas de la comedia principal y hacían que una tarde de teatro en el siglo de Oro en Madrid fuera una fiesta más que redonda.

La compañía de la fundación del Siglo de Oro lo que ha hecho ha sido montar los cuatro bailes que se sabe–ahora– que escribió Ruano y lo hizo por dos razones superpuestas: recuperar a una escritora olvidada entre legajos y recuperar piezas tan deliciosas como teatro cómico de peso aristotélico: como si fueran un auto de fe, pero también el escrutinio dramático de la época -como el del cura a la biblioteca de Alonso Quijano-, pero con obras de teatro requeteconocidas entonces y requeteconocidas ahora: de "Dio y Eneas" a "Abre el ojo" ... todo en una burla de originalidad y liberación plagiaria.

El montaje del espectáculo –anteanoche, en el teatro Palacio Valdés- no produjo desengaño: fue una verdadera fiesta. Y produjo virtud: Margarita Ruano se ha abierto hueco en el muy poblado siglo de Oro español.

Sonó la alarma del humo del odeón –sonó mucho-. No pasó nada, pero ese sonar mucho los actores lo incorporaron a la celebración teatral de este verano clásico que ayer siguió con "La francesa Laura" y se despide hoy de la ciudad con un María de Zayas en el patio del Camposagrado.

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