Blog 
A buen bocado
RSS - Blog de Olalla Salazar

El autor

Blog A buen bocado - Olalla Salazar

Olalla Salazar

Me encanta la gastronomía y los buenos lugares para disfrutarla. Intento plasmar mis experiencias en Abuenbocado.com y en facebook.com/abuenbocado . En Twitter @OlallaSalazar y @Abuenbocado

Sobre este blog de Gastronomia

Un blog sobre gastronomía, restaurantes, chigres, bares o cualquier local donde se pueda hincar el diente. Porque comer es un placer y, a veces, no es fácil dar con el sitio adecuado.


Archivo

  • 17
    Febrero
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

     

    Pinchos y tapas ¿Joyas gastronómicas temporales?

    Parece evidente que la gastronomía vive un momento de auténtico auge. Cualquiera es un foodie, sea lo que sea eso, cualquiera escribe un blog y cualquiera juega a Master Chef organizando cenas para sus amigos. Todos nos atrevemos a elogiar o criticar los platos, el servicio o la oferta de los mejores restaurantes. Algunos se atreven a llamarlo la edad de oro de la gastronomía. Pluralidad, diversificación y comunicación son algunas de sus características que esperemos que perduren por mucho tiempo, con sus cosas buenas y sus cosas malas.

    la foto 5

    Tarde de setas (Cal Xabú). Campeonato de Asturias de pinchos y tapas 2014

    Estos días se celebra el Campeonato de Asturias de Pinchos y Tapas del que he tenido la suerte de formar parte del jurado de clasificación en esta edición y en anteriores. Este momento foodie o edad de oro que vivimos en lo que se refiere a gastronomía se palpa, como no, en este tipo de eventos que fomentan esa cultura del pincho en las ciudades o lugares donde no está tan extendida y ayuda a potenciar la calidad y elaboración de los pinchos en aquellos lugares donde sí hay una tradición de salir a tapear de bar en bar.  Lo que me preocupa es la estacionalidad de los pinchos que se ofrecen durante un concurso de este calibre. En lugares como Asturias, donde la cultura del pincho no está muy extendida,  los hosteleros viven 10 días de locura, algunos llegan a sacar más de 500 pinchos el fin de semana. Los hay que hasta incorporan personal en cocina exclusivamente para los días del campeonato. Pero ¿qué pasa después del certamen? Algunos ganadores mantienen unos días el pincho para satisfacer la demanda de curiosos foodies que quieren degustar el vencedor, el mejor de entre 150. Pero pocos son los que incorporan a la carta de forma permanente el pincho o tapa con el que han participado. Quizá por la estacionalidad de los productos utilizados, por los costes de personal y materia prima que conlleva servir un simple ‘bocado’ de manera elaborada o porque esa cultura del pincho muere con el campeonato en cuestión. Una pena.

    Sueño con encontrar un local en Asturias donde la permanencia del pincho sea el leitmotiv del mismo. Eso es pedir demasiado, lo reconozco. Pero el éxtasis que se vive cuando entras en locales como Los Zagalaes de la Abadía en Valladolid es indescriptible. Se te nublan los ojos con la oferta de tapas con nombres originales como el gran ‘Tigretostón’ o el ‘Obama en la Casa Blanca’; dudas entre si probar el  ganador de 2010 o el  más reciente. Infinitas posibilidades para una zona con cultura del pincho, todo hay que decirlo.

    Naguar 021

    Coulant de cocido de garbanzos (Naguar). Ganador del Concurso Nacional de Pinchos y Tapas de 2013

    En Asturias, sin tener esa cultura arraigada, también hay algunos casos donde podemos probar los pinchos estrella, las joyas de la corona que han contribuido notablemente a la reputación de un bar o restaurante. El caso más conocido es el ‘Coulant de cocido de garbanzos’ con el que Pedro Martino ganó el Concurso Nacional de Pinchos y Tapas de 2013 en Valladolid. A día de hoy es posible probarlo en su restaurante Naguar en Oviedo. O el caso de El Reloj de Porlier, también en Oviedo, un local nuevo que se hizo un nombre en la ciudad tras ganar el campeonato de pinchos local el año pasado. Debido a la demanda, y pese a la elaboración que conlleva, han incorporado su ya famoso ‘Cucurucho de mar’ a la carta. El Medio Lleno también ganó el Campeonato de Gijón en 2012 y, aunque no incorporaron el pincho de forma permanente,  sí hicieron una fiesta y mantuvieron una semana el ‘Medio Maguestu’ para los más rezagados. O el Vinos y Chacinas, finalista en varias ocasiones y participante en en campeonato desde la primera edición, que triunfó con sus minihamurguesas cuando estás no estaban tan extendidas como ahora y, sin duda, posicionaron al local como referencia en cuanto a pinchos y tapeo por el centro gijonés.

    ¿Conocéis casos de pinchos o tapas exitosos que hayan perdurado en la carta de un local más allá del tiempo del campeonato o certamen para el que fueron creados? Seguro que sí, así que vuestras aportaciones con los comentarios seguro que mejoran la estadística.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook