Blog 
Aire fresco
RSS - Blog de Silvia Esteve

El autor

Blog Aire fresco - Silvia Esteve

Silvia Esteve

Sobre este blog de Asturias

En este blog hablaremos de cosas que nos interesan a todas las mujeres. Iré publicando posts sobre temas como la moda, la belleza, tendencias y muchas más cosas.


Archivo

  • 22
    Julio
    2019

    Comenta

    Comparte

    Twitea

     
    Oviedo asturias

    Cédula de habitabilidad: qué es, clases y requisitos

    Cédula de habitabilidad: qué es, clases y requisitos

    Si cuentas con una vivienda y estás pensando en ponerla en alquiler, es probable que te hayan solicitado la cédula de habitabilidad. Si no sabes lo que es, puedo explicártelo de una manera muy sencilla: la cédula de habitabilidad es el documento que acredita que tu vivienda cumple con los requisitos mínimos para que sea habitable. Los requisitos que deben cumplimentarse para conseguir que te la concedan son muy sencillos, y rara será la vez que no cuentes con esta cédula, ya que consiste en asegurarse de que el piso cuenta con la salubridad, la solidez y la higiene necesaria para que un ser humano pueda habitarla con comodidad. Es también muy importante que cuente con las nociones básicas con las que debe contar una casa: cocina, agua corriente, inodoro, etc. Básicamente, la cédula de habitabilidad es la que confirma que la vivienda que estás poniendo en venta o alquiler cuenta con las condiciones necesarias para la vida. Cada comunidad autónoma cuenta con sus propios criterios de aceptación, así que voy a explicarte para qué sirve esta cédula, cuáles son sus clases y qué requisitos se exigen, de manera general, para poder optar a ella.

    Aplicaciones, clases y requisitos de la cédula de habitabilidad

    Como ya te he explicado, la utilidad práctica de este documento es acreditar que tu vivienda es habitable. No te la solicitarán únicamente para poder venderla o alquilarla, sino también cuando des de alta luz, agua o gas, ya que se interpretará que te dispones a vivir en ella, y deberás contar con esta cédula para poder hacerlo. Si has adquirido una vivienda y la cédula está caducada, tendrás que solicitársela a un arquitecto técnico para que realice la comprobación oportuna. Lo cierto es que el proceso puede tardar bastante, en algunas comunidades autónomas incluso más de un mes, pero si te estás mudando de manera inmediata las compañías de agua, electricidad y gas admitirán como cédula un documento sellado en el que se certifique que has solicitado esta comprobación.

    Existen tres tipos distintos de cédulas de habitabilidad. La cédula de primera ocupación es la que se concede al responsable de la obra de una vivienda de nueva construcción. Esto garantiza que todo el edificio cuente con esta cédula, por lo que, si vas a mudarte a un edificio nuevo, raro será que te la soliciten a ti, ya que caduca cada 15 años y la cédula de habitabilidad otorgada al arquitecto será válida durante todo ese tiempo. La cédula de rehabilitación la certifica un arquitecto, y es cuando una vivienda ha sido reformada de tal modo que su fisionomía se ha visto afectada de manera considerable. Y, por último, que es la cédula que más afecta a los particulares, y, por lo tanto, en este caso a ti, es la de segunda ocupación o preexistente. Son las que se conceden cuando se alquila o vende un piso, ya que se entiende que la responsabilidad es del propietario. Es de vital importancia contar con este documento, porque de lo contrario no se podrá realizar la compra o el alquiler de tu vivienda.

    Los requisitos que se solicitan para conceder la cédula suelen variar de una comunidad autónoma a otra, ya que existen regulaciones más restrictivas que otras. En arkespai.com podemos encontrar los requisitos más comunes que se exigen para poder otorgar la cédula de habitabilidad. La mayoría de ellos son de sentido común, por lo que no se trata de una cédula difícil de conseguir, pero se han de tener en cuenta al solicitarla. Entre los requisitos encontramos la superficie útil mínima, en la que figuran las medidas exactas de la casa y cuántos metros cuadrados se dedican a qué habitaciones, ya que deben incluir necesariamente cocina, baño y dormitorio. La altura libre mínima también está estipulada, ya que techos muy bajos dificultarían la vivienda, y exceptuando zonas concretas como el pasillo o el servicio, las demás habitaciones deben contar con al menos una ventana. A todo eso se le sumarán medidas de seguridad como la impermeabilidad del material de la cocina y el baño, así como el revestimiento inflamable de los fogones o la vitrocerámica.

    En conclusión, tu vivienda debe ser capaz de ofrecer unas condiciones de vida óptimas, con todo lo necesario para vivir de manera cómoda y segura.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook