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Crónicas Informáticas

Los autores de este blog son profesionales de la informática, miembros de los Colegios Oficiales de Ingenieros en Informática e Ingenieros Técnicos en Informática del Principado de Asturias.

Sobre este blog de Tecnologia

En este blog, profesionales de la informática asturianos, rendiremos homenaje al escritor Ray Bradbury. No iremos a Marte, pero sí narraremos la crónica de la transformación digital de la sociedad.


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  • 31
    Enero
    2019

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    tecnología Oviedo

    The man behind the curtain

    The man behind the curtain

    ¿Serías capaz de matar a otro ser humano a sangre fría si supieras que no vas a ser castigado? Salvo que seas un psicópata, doy por hecho que tu respuesta es no.

    La mayor parte de nosotros no lo hacemos por empatía, y no por miedo al castigo. Sin embargo, esto no pasa en todos los delitos. Hay muchos comportamientos de los que no nos gustaría ser víctimas, y que sin embargo perpetramos sin apenas reflexión.

    Alrededor de la informática se da mucho esta situación, quizás por aquello de que las máquinas son frías. Quizás esa frialdad constituye una cortina tras la que, igual que en el Mago de Oz, no alcanzamos a ver humanidad.

    Es probable que la mayoría de la gente no se haga una idea del esfuerzo asociado al desarrollo de software. Incluso entre quienes han aprendido a programar, muchos no imaginan el conjunto de trabajos que son necesarios para lanzar una aplicación al mercado. Análisis, diseño, planificación, desarrollo, pruebas, marketing, ventas, distribución, financiación,... por no hablar de tener una buena idea, entre otras muchas cosas.

    En algunas ocasiones, pocas, se consigue además que el resultado de todos esos esfuerzos tenga un cierto éxito en el mercado. En España, este éxito va acompañado siempre de la piratería. Un pequeñísimo porcentaje de la gente y empresas que utilicen tu software pagarán por él.

    Incluso es probable que critiquen que tu software es muy caro, que digan que el software debe distribuirse gratuitamente, o que pretendes hacerte millonario a su costa. Vamos, que eres un monstruo por querer cobrar por tu trabajo.

    El corolario resumido a esta situación sostenida durante muchos años es que, como los programadores también tienen que comer, las empresas más listas y con menos escrúpulos se han buscado otras formas de ganar dinero dejándonos utilizar gratis el producto de su trabajo. Puede que nos hubiera sido más rentable pagar.

    Y aquí llegamos al siguiente ejemplo. Las personas detrás de esta cortina somos todos nosotros, pues se hace negocio con nuestra privacidad, con nuestros datos personales.

    Muchas empresas, casi todas, manejan datos personales. Y cuando hablamos de datos personales en informática no nos referimos solo a los más íntimos. Un mal uso de datos aparentemente inocuos puede ser muy dañino para las personas en ellos representadas. Todos pensamos que no tenemos nada que esconder... hasta que nos damos cuenta de que algunos detalles no sería agradable que llegaran a según qué manos.

    En el último año se ha hablado mucho del "nuevo" Reglamento Europeo de Protección de Datos. El famoso RGPD (o GDPR) se aprobó en abril de 2016, y casi nadie se dio por aludido porque se dio un plazo de dos años para prepararse. No pasó a ser de obligado cumplimiento hasta el 25 de mayo de 2018. Es decir, las empresas ya podían ser sancionadas a partir de ese día.

    Las empresas más responsables empezaron a preocuparse uno o dos meses antes de cumplir el plazo. "¡No da tiempo, no es justo!". Ocho meses después muchas siguen en esa etapa de negación, de quejarse porque es todo muy complicado y no han tenido tiempo.

    Las empresas más grandes, y algunas otras por imitación, se lanzaron a hacer cosas sin sentido. Sucedió una especie de "vamos a movernos muy rápido aunque no sepamos hacia dónde, y así no nos podrán decir que no lo estamos intentando".

    Uno de los resultados más "graciosos" fue que nos inundaron con correos electrónicos del tipo "si no me das tu permiso, no podré seguir enviándote información". ¿Os suena?

    Muchos de nosotros, ingenuos, pensamos que era una gran oportunidad de quitarnos de encima tanto Spam. Nunca les habíamos dado permiso, y con no dárselo ahora, solucionado. ¿Alguien tiene la sensación de que ha servido para algo? A mi, al menos, siguen llegándome emails de esas mismas empresas.

    No servirá para casi nada porque la mayoría de las empresas no están preocupadas por el fondo del asunto. No intentan hacer las cosas bien, sino hacer lo mínimo necesario para que "parezca" que cumplen la ley, y así evitar posibles sanciones.

    Si realmente quisieran hacerlo bien, sería tan fácil como ponerse en el lugar de las personas cuyos datos manejan, y hacerlo como querrían que otros hicieran con los suyos. Así de sencillo.

    Y si aún así lo ven complicado, señores, háganse asesorar por especialistas en Seguridad de la Información. Al final es de lo que se trata, qué información deben o no utilizar, y cómo gestionarla con responsabilidad y seguridad.

     

    Modesto  Álvarez Rodríguez

    Vicedecano del Colegio de Graduados en Ingeniería Informática e Ingenieros Técnicos del Principado de Asturias.

     

     

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