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POESÍA DESBOCADA
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Blog POESÍA DESBOCADA - Lauren García

Lauren García

Letraherido ferviente de sangre y castigo.

Sobre este blog de Cultura

Este espacio aboga por la inmediatez de la poesía y la literatura. Una apuesta por la creación poética como parte inherente del mundo; la propiedad insalvable de la voz en esencia pura e incorruptible.


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  • 05
    Agosto
    2016

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    Cultura Oviedo

    El beso de la noche en Rodolfo Serrano

    La poesía adherida a la vida como marca indeleble en pos de la felicidad se constata en la antología poética "Fábricas abandonadas" de Rodolfo Serrano,(Villamanta, Madrid, 1947), editada recientemente. La obra contiene 9 poemas inéditos y los cinco libros de versos editados hasta ahora por el periodista: "Especial para cócteles", "Al oeste hay apaches", "La blancura de la ballena", "Los cuerpos lejanos" y "El llanto de aquiles" En el prólogo, Adán Latonda subraya el signo de añoranza que conlleva la poesía de Serrano: "Nostalgias narradas que te atraviesan y someten, retazos de experiencia valiosa y vital, de un hombre sabio que se asoma a cada verso y a cada pálpito vertiginoso poético con su curiosidad contagiosa". "Fábricas abandonadas" es un bar de Vallecas con horario intempestivo donde se inventa la noche, también, la querencia de su autor por la novela negra y el jazz, el elogio y semblanza de la mujer, la pasión por el cine reflejada en personajes que desfilan animadamente por sus páginas, las madrugadas entre nicotina y tragos... Muy notable es el apego, apoyo y relación directa de Rodolfo Serrano con la canción de autor; Manuel Cuesta, Fran Fernández, Rafa Mora, Moncho Otero, Antonio Sanz, Javi Nervio o Ismael Serrano han puesto música a sus creaciones. Literatura dispuesta a recorrer calles y desvelar fotos. La querencia de un cuerpo poético.

     

     

    Y EL TANGO SONABA EN LAS ESQUINAS

     

    Vienen aquí muchachas,

    largas chicas

    que beben en silencio.

    En sus sonrisas

    se rompe el fin de siglo.

     

    Pasan por esta barra

    tantas gentes.

     

    Estallidos de copas y cristales.

    Me resbala

    una gota de frío y tristeza.

     

    Hay niñas que se mueren

    por un mar de otoño.

    Y amigos que se mueven

    en todos los recuerdos.

     

    Qué importa tanto vino

    tanto amor

    tanto todo.

    Para qué tanto llanto.

    Estamos solos

    los muertos y yo mismo.

     

     

    VIEJOS AMORES

     

               "Son los viejos amores que están adentro,

    siempre latiendo,

    aunque no los nombres".

    León Grieco

     

    Se reclinan conmigo, vienen a mi cama,

    me besan lentamente los recuerdos,

    sus labios como fuego inextinguible

    en las noches sin sueño y cigarrillos.

     

    Son los viejos amores. Los que abrieron

    surcos de mi vida hasta en los mismos huesos,

    erizaron mi piel y me dejaron nombres

    en cada oscuro rincón de la memoria.

     

    Viejos días en que amar era lo mismo

    que caminar a oscuras por las líneas

    de las cartas no escritas, por los besos

    de alcohol, por las bocas prohibidas.

     

    Me hablan de las noches, de la niebla

    de aeropuertos de cine ,de las horas

    de exaltación gloriosa de la carne,

    de cuerpos perseguidos por los cuerpos.

     

    Me traen hasta la noche los salvajes

    besos de las bocas olvidadas, el sudor

    de la carne enamorada, el polvo

    de las viejas ciudades del olvido.

     

    Son ellas, las que un día me entregaron

    el cielo a pedacitos, dibujaron

    en mi piel constelaciones. Y dejaron

    su aliento entre mis labios y me amaron.

     

    Las siento junto a mí en la cama caliente,

    en la copa cuando bebo su locura.

    Cuando muero en sus manos. Las recuerdo

    como recuerda la sangre a los latidos.

     

    Estarán para siempre. Estos amores viejos,

    estos cuerpos de luz y de aire y de agua,

    me abren el alma y resucitan

    mi pobre corazón que los bendice.

     

     

    HOSPITAL II

     

    Lo peor, amigo, y se dé lo que hablo,

    es, cuando en el hospital, una muchacha,

    joven y ciertamente hermosa, lava

    tu cuerpo derrotado mientras habla

    del tiempo y de la vida. Y sientes

    la suavidad del látex en sus manos

    que recorren rincones que creías

    sólo al placer abiertos.

    Y ella mira,

    indiferente a todo. Te preguntas entonces

    qué es el amor, capaz de levantarse

    entre la carne herida y derrotar la fiebre

    y devorar con ansia los virus de otros labios

    y capaz de buscar en una piel deshecha

    el paisaje más bello de la tierra.

    Y en las manos

    de una muchacha extraña te abandonas,

    sabiendo que los cuerpos, con los días,

    olvidan el recuerdo de otros cuerpos,

    la huella de los dedos que creímos

    eternos. La pasión infinita no era nada.

     

    RODOLFO SERRANO -"FÁBRICAS ABANDONADAS"

    RENACIMIENTO 2016

     

     

     

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