Blog 
Susu in the sky
RSS - Blog de Susana Moll Sarasola

El autor

Blog Susu in the sky - Susana Moll Sarasola

Susana Moll Sarasola

Soy cantautora y madre de dos hijos.

Sobre este blog de Sociedad

En este espacio me gustaría tratar temas de diversa índole. Me interesan tantas cosas!


Archivo

  • 10
    Diciembre
    2019

    Comenta

    Comparte

    Twitea

     
    SOCIEDAD Oviedo

    ¿Y si hablamos sobre el placer femenino?

     

    ¿Y si hablamos sobre el placer femenino?

    Durante mucho tiempo este ha sido un tema casi tabú y creo que ya es hora de hablar de algo tan bonito como el placer de la mujer. Y más si con ello puedo servir de ayuda a alguien.

    Hace tiempo leí que un porcentaje altísimo de mujeres eran incapaces de alcanzar el orgasmo. Eso tiene que cambiar, y estoy convencida de que poco a poco cambiará. 

    Si logré descifrar algo respecto al placer femenino fue porque de niña era curiosa y me fijaba en todo. Poco a poco fuí observando que algunas cosas estimulaban mi sexualidad. Pero mis primeras incursiones en el sexo no fueron del todo satisfactorias. Estaba poco relajada y demasiado pendiente de la otra persona. Y eso impedía que me centrara en mi placer.

    Con diecinueve años me compré un libro que hablaba sobre el Tantra y se me abrió todo un mundo. Me liberé de toda la negatividad que envolvía a la sexualidad. Y me empeñé en practicar los ejercicios del libro con el chico con el que salía por entonces. Era una persona maravillosa y me siguió el juego. Él estaba encantado y feliz de tener una novia tan "estudiosa". Lo pasamos en grande. 

    Gracias al Tantra comprendí que la sexualidad podía ir más allá de lo físico puesto que todos tenemos la capacidad de ser multiorgásmicos y eso, de una forma u otra, nos conecta con el Universo.  

    Aprendí por pura inquietud pero generalmente este asunto formaba parte de la intimidad de la pareja y no se hablaba de ello.

    En los noventa, se puso de moda que la mujer debía comprarse todo tipo de accesorios y liberarse a lo bestia, por todo lo alto. Y en algunas despedidas de solteras se solicitaba la presencia de algún stripper.

    Ese tipo de diversión me resultaba violento y bastante vulgar. El rollo stripper en acción y decenas de mujeres jaleando no me iba para nada. De hecho me entraban ganas de salir corriendo.

    Luego me casé y tuve hijos y uno de mis hijos nació con fórceps y por un tiempo pensé que la vida me había quitado la capacidad de sentir placer para siempre. Tardé mucho en recuperarme. 

    Recuerdo que una vez entré en un Sex Shop con mi ex marido y vi un montón de vibradores gigantes en diferentes colores. Daba miedito verlos. Salí de aquel lugar con un aceite que olía a almendras dulces. Creo que entonces se creía que a la mujer había poco menos que perforarla para que tuviera un orgasmo.

    Cuando por fin logré divorciarme aprendí a disfrutar con el grifo de la ducha. Pero claro, gastaba mucha agua y eso me creaba mala conciencia. Y más con la sequía que sufre nuestro país.

    En realidad hay una relación entre el grifo de la ducha y el Satisfayer. Sí, has oído bien, tengo que reconocer que también yo he caído en la trampa.

    Tiene gracia que a mis cuarenta y pico pueda afirmar que éste es mi primer juguete erótico.

    Por fin algún ingeniero ha entendido cómo funciona el clítoris. Y gracias a una vibración que recuerda mucho al grifo de la ducha pero con hasta once niveles de intensidad se ha conseguido un aparato que proporciona un placer inigualable. Es pequeño, discreto y se carga con un sencillo conector.

    Aunque se hable de succionador de clítoris, no te asustes, no succiona nada de nada. Es sólo una vibración que va de muy suave a más fuerte. Tú eliges la intensidad.

    Si lees las precauciones no puede causar daño alguno y el placer y la eclosión del mismo están completamente asegurados en tiempo record. No es ninguna exageración aunque por otra parte eso sea lo de menos. Mejor tomarse un ratito. Ni que sea cinco minutos antes de preparar la cena. O cuando quiera que una pueda. 

    Me encerré en mi habitación bajo llave y antes de probar pensé, eres tonta. Y me vino Greta Thunberg a la cabeza con su How dare you. Qué mal rollo! Estamos en plena crisis climática y voy y me compro un vibrador. Aunque pensándolo bien creo saldrá más a cuenta que gastar litros y litros de agua. En cualquier caso, ahora estoy más dispuesta a dejar de utilizar el coche que el Satisfayer.

    Sentir placer es importante y creo que la mujer debe defender ese derecho sin importar la edad que tenga. Todas las mujeres somos dueñas de nuestra sexualidad. Todas sin excepción. No debería darnos vergüenza reconocerlo. Si estamos contentas somos mucho más útiles. No es ningún tópico sino una verdad como un templo.

    No puedo comprender ni aceptar cómo en otras culturas se le niega el placer a la mujer. Esa montruosidad de privarla de su capacidad de satisfacción incluso mutilándola y pretender que su sexualidad pertenezca al hombre es una de las mayores injusticias de nuestro siglo y espero que algún día entre todos logremos derrotarla. 

    Ah! Y respecto al temor que puedan tener ellos a que esto les substituya. Yo creo que si no puedes vencer a tu enemigo aliarse con él es la mejor de las opciones. Pero que no cunda el pánico, el calor humano es el calor humano. El Satisfayer es completamente compatible con una pareja, ¿cómo no?

    Aunque también os aseguro que para una chica soltera es más que un buen apaño.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook