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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 22
    Enero
    2018

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    Oviedo salud

    Nadena0118

    Lo que se fue, a veces nunca vuelve; por si acaso: mejor salir a buscarlo que quedarse sentado esperando

    https://www.youtube.com/watch?v=1CydZtP_XlA

    Son casi las seis y media de la tarde de este lunes veintidós de enero, cuando comienzo a escribir el Blog, mientras en la tele tengo puesto el canal de música italiana, RadioItaliaTV. Hay cosas que nunca cambiarán.

    Hace más de media hora que quería haber comenzado con esta entrada que estáis leyendo, pero por culpa de las dichosas actualizaciones del Windows, no he podido hasta ahora. La paciencia no es uno de mis fuertes precisamente (nunca lo ha sido y ahora mucho menos), pero aun así he aguantado estoicamente mirando como un idiota para la pantalla completamente en azul, hasta que por fin el ordenador se ha decidido a dejarme comenzar.

    Como siempre que inicio un post, tengo que echarle un ojo a ver cuándo había sido la última vez que había escrito y lo que os había contado en ella. Y me he encontrado así con que fue al inicio del otoño, coincidiendo con una ‘historia’ que tuve en el HUCA con una vacuna.

    Y justo ha sido la semana pasada cuando tuve que acudir al hospital para ponerme la segunda dosis (y última) de la vacuna en cuestión. Afortunadamente no he tenido en esta ocasión ningún tipo de reacción, salvo el típico dolor en el brazo que una semana después, aún me molesta lo suyo. No me extraña que los pobres niños lloren cuando se las ponen a ellos.

    Además de la vacuna me tocaba también una nueva sangría. Llevo en total cuatro. Esta vez no hemos podido ver si la ferritina sigue bajando como sucedió con tras las tres primeras. La razón es que me pilló después de un catarro y en estas situaciones la ferritina sube de forma natural como reacción al proceso vírico.

    Habrá que esperar por tanto a la próxima que me harán dentro de un mes, aunque no sé yo si tampoco podremos sacar muchas conclusiones. Y es que diría que estoy empezando a incubar otro catarro o resfriado. Como en la época de huracanes en el Caribe, en mi caso es llegar el otoño y comenzar a enlazar un catarro tras otro. Y eso que intento protegerme todo lo posible. Pero es evidente que en vano. No os voy a negar que es un tanto frustrante.

    Lo más importante en cualquier caso es que más allá de estos ‘efectos colaterales’, como el haber tenido que ponerme de nuevo inmunoglobulinas, por lo demás sigo completamente estable. Para la próxima revisión que tendré en abril, me tocarán las habituales pruebas que realizo a cada año que cumplo del segundo trasplante. Con este son ya siete. Lo único que en principio no haré al igual que el año pasado ya no hice, será el escáner. Cuanta menos radiación le meta al cuerpo, mejor.

    Y nada: de cara a lo que queda de invierno tengo que obligarme a hacer un poco más de ejercicio y a comer también un poco más. Dejé el gimnasio justo antes del verano y desde entonces, apenas me he movido. Por lo que se refiere a las comidas, hace tiempo que perdí aquel apetito tan agradecido que antes tenía. Entre lo uno y lo otro, he perdido bastante masa muscular pero también grasa. Prefiero ni pesarme pero no creo que supere los 66-67 kilos, cuando mi peso normal serían 72-75.

    Por su parte las niñas siguen creciendo sanas, que es lo que verdaderamente me preocupa. Nadaya en diciembre cumplió sus cinco añitos, mientras que Selena en mayo hará los dos. Dan la guerra que cualquier niño con su edad da. Siempre digo y admito que doy yo mucha más. Y que cuando los gritos de un niño te sobran, en realidad quien sobras eres tú. Me lo tendría que tatuar en el pecho.

    Volviendo a mis actividades de jubilado, sigo escribiendo algún que otro artículo para La Nueva España. Me tiene entretenido y sobre todo, me sirve para olvidarme de todo aquello que no quiero recordar o de aquello en lo que no quiero pensar. Para el mal tiempo hay que escribir buenas líneas. Aunque de vez en cuando se te pueda escapar algún borrón que otro.

    Últimamente estoy yendo también todos los viernes a echar el mus a Casa Kilo en Quintes. Pero cualquier día me echarán porque parece que en lugar de aprender, a cada semana juego peor. De momento me sirve para pasar unas horas también distraído y echar alguna que otra risa.

    En cuanto a mi Sporting, a ver si este domingo puedo ir al estadio, en función de cómo vaya con este enésimo catarro. La verdad es que en lo que va de temporada por una u otra razón he faltado más veces de las que he podido ir. Tampoco es que me pierda mucho, pensaréis algunos. Y no os falta algo de razón. Pero con el Sporting me pasa lo mismo que con la música italiana: jamás la dejaré a un lado.

    Lo que sí dejo es este post, que ya he escrito durante un buen rato. Un fuerte abrazo, cuidaros mucho (que la gripe está ahí fuera, como diría Mulder de ExpedienteX) y mañana más…

     

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