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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 26
    Septiembre
    2017

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    Oviedo salud

    Nadena0717

    La verdadera libertad es poder tomar una decisión y justo la contraria. Entre ambas, está la esclavitud.

    https://www.youtube.com/watch?v=MfmYCM4CS8o


    Son las seis de la tarde de este soleado martes veintiséis de septiembre. Justo ahora que apenas ha iniciado el otoño, parece que estuviéramos yendo hacia atrás, en búsqueda del verano que casi no hemos tenido. Son días soleados pero eso sí, mucho más cortos, como corresponde a estas fechas.

    Ha pasado pues con mejor o peor tiempo el verano y heme aquí de nuevo, escribiendo de mis historias por hospitales. Como la del pasado viernes, cuando después ir a ponerme una vacuna al HUCA, me dio tal subida de fiebre, que tuve que pasarme por Urgencias, donde me tuvieron allí desde las once y media hasta casi las siete, cuando me dieron el alta.

    No hallaron nada anormal en todas las pruebas que me practicaron, de modo que atribuyen ese subidón repentino de fiebre, a un proceso viral, que tal vez pudo acentuarse con la vacuna. Esto último lo digo yo, porque desde Medicina Preventiva,les parecía increíble que en apenas una hora, pudiera haber sufrido semejante reacción.

    Así que después de conseguir bajarme la fiebre y de unas cuantas horas con el suero puesto, para a ver si lograban subirme la tensión excesivamente baja según sus parámetros, me largaron para casa con paracetamol y antibióticos. ¡De nuevo mi “querido” levofloxacino! La última vez lo había tomado en junio, cuando estuve ingresado cinco días por la neumonía con la que aterricé a Asturias, después de mi viaje por Cuba. No han pasado casi ni tres meses e iniciamos la ‘estación de los antibióticos’. Esa que en mi caso abarcan según mi experiencia, otoño, invierno y primavera.

    No queda otra que resignarse, pues es a lo que me toca enfrentarme, entre este clima nuestro asturiano y el tener niños en casa. Otra posibilidad sería hacer caso a mi entrañable médico de cabecera y cogerme el petate. A las Islas Afortunadas, por ejemplo. Allí podría vivir encerrado en una hermosa jaula de piedra, con vistas al mar, conexión a internet, sin temor a contagio alguno y con una temperatura y humedad ideales para mi cuerpo.

    En el fondo, creo que no dejaría de ser una solución buena no sólo para mí, sino también para todos los que me rodean. Descansarían de mí y de toda la psicosis colectiva con la que viven para no contagiarme un simple catarro. Sería una forma de librarles de una vida condicionada y centrada en mi salud.

    Los enfermos muchas veces pecamos de egoístas y egocentristas. Pensamos que todo el mundo debe detenerse a nuestro paso y en nuestra presencia. Unos mucho más que otros, pero todos acabamos cayendo en lo mismo. Nos consolamos echándole la culpa a la enfermedad y nos quedamos tan tranquilos, al tiempo que sembramos la intranquilidad en el resto.

    Como dudo que al final decida nada tan radical como lo expuesto anteriormente, habré de encontrar un modo de mitigar los ‘efectos colaterales’ que provoco a mi alrededor. Y que mis niñas puedan crecer como dos niñas normales, con sus mocos y todo el surtido de virus a su disposición; sin temor a que a papá se le ericen los pelos cada vez que oye un estornudo por casa.

    De momento, lo próximo que me toca por Oviedo es una de mis revisiones de rutina, con analítica y posterior consulta. Creo que la tengo a finales del próximo mes. Coincidiendo con ello, me practicarán la tercera sangría. La primera la hice a principios de agosto y la segunda a finales del mismo mes. Todavía es muy pronto para valorar si están sirviendo para bajar el alto nivel de ferritina en mi sangre. Serán necesarias unas cuantas más para poder ajustar la periodicidad adecuada y el tiempo que podrían durar hasta alcanzar un nivel de hierro saludable para mis órganos.

    Os confieso que ver arrojar a la basura una bolsa de mi propia sangre, aunque sepa que forma parte de una terapia que busca mi beneficio, me produce una sensación difícilmente explicable con palabras. Incluso para mí, que por palabrería no será.

    Justo estos últimos días he comenzado a ver la exitosa serie Breaking Bad. Y la primera temporada que anoche mismo acabé de ver, no ha hecho sino corroborar lo que todos me decían sobre ella: simplemente espectacular. Os hablo de ella porque supongo que la mayoría sabéis que su protagonista es un hombre aquejado de un grave cáncer de pulmón. Y de verdad que en algunas escenas me he visto reflejado en ese personaje; como cuando orinaba color naranja. También me he reído un montón con otras escenas y me pregunto si en su lugar, yo también hubiera sido capaz de hacer lo mismo. Creo que todos dentro de nosotros, llevamos un pequeño delincuente en potencia, que atendiendo a la necesidad o a las circunstancias, puede aflorar al exterior. Pero no sé: no me acabo de ver en el papel de gran traficante de droga. Quizás sí más en el de ‘capo’ de un clan mafioso. Es broma, por supuesto.

    Un fuerte abrazo, cuidaros mucho y mañana más…

     

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