08 de octubre de 2010
08.10.2010
BTT

Por las sendas de Gijón

Esta ruta permite conocer y disfrutar de algunos de los más bellos parajes de la villa asturiana

08.10.2010 | 12:03
Punto de partida de la ruta BTT.

Gijón, Víctor GUERRA
La ruta de esta semana, de 25, 5 kilómetros de recorrido, y dos horas y media de duración,tiene como punto de partida el campo de Golf de la Llorea, lugar ideal para aparcar el coche, ya que se puede dejar al pie del panel de Inicio del PR.AS-170 Ruta de la Ñora, donde existe un parking.
Desde este mismo punto parte el sendero que bordea por la izquierda la instalación golfista, lo atravesamos y seguimos rodando por encima del arroyo de la Llorea. Nos encontraremos con una bóveda de floresta autóctona, que a estas primeras horas otoñales nos ofrece el espectáculo de las ardillas cruzándose en nuestro camino, como jugueteando con nosotros. La bajada, salvo por algún que otro barrizal, merece la pena hacerla de forma tranquila, gozando del entorno y la soledad otoñal. Durante la bajada nos toparemos con el arroyo de La Ñora. Deberemos bordear la zona hasta cruzar el cauce ya común de las dos riegas por un nuevo puente que nos pasa a la otra orilla camino del Molino del Pilu, donde cruzamos con cuidado la carretera que los atraviesa. Se debe seguir por la vereda marcada como PR hacia la playa de La Ñora, a la cual llegamos en unos minutos.

En este punto no queda nada más remedio que apearse de la «trotona», y, con ella al hombro, subir las escaleras que hay a la izquierda del arenal que nos permitirán ganar la senda costera. En este caso, y como es otoño, no hay mucho «andarín» por la zona al que molestar. Nos dejamos caer por la senda enlosada situada por encima de la Playa de Estaño, cuyo panel nos indica que tenemos 8 kilómetros hasta las Termas Romanas del Campo Valdés, en pleno Gijón. De Estaño pasamos por encima de la Playa la Cagonera, y de ahí a la Colina del Cuervo que circunvalamos para desembocar en el Parque de la Providencia, un antiguo acuartelamiento militar. Desde allí observamos el amplio arenal de Peñarrubia, siempre siguiendo la senda costera, que nos lleva hasta la Casa de Rosario de Acuña (El Cervigón) y las espléndidas vistas sobre la ciudad. Ya en pleno descenso por el Rinconín y el paseo marítimo, plagado de «andarines « y paseantes, es importante tomar el carril bici aledaño al paseo marítimo hasta el Puente del Río Piles. En este punto viramos, cruzando la carretera para tomar el carril bici del Molinón y seguir por la senda fluvial de Peñadefrancia que abandona los escenarios urbanos para entrar en ambientes más rurales a través de la Guía, las Mestas y el nuevo Campus universitario de Viesques, rumbo al campo municipal de golf del Tragamón.

Hay tramos medio en obras y un poco dejados, aunque todo ello mejora después de Cefontes. Podría darse la posibilidad de una alternativa a través de Cabueñes y la Universidad Labora para subir de nuevo a la Providencia aunque es preferible seguir la Senda de Peñadefrancia por Zarracina hasta desembocar en el lavadero- fuente de Deva. A partir de este momento, camino del Restaurante el Chabolu para emprender la subida hacia el Alto del Infanzón, la ruta ya es de asfalto. La nueva autovía nos obliga a dar varias vueltas en el punto con las pendientes más fuertes del recorrido que de nuevo nos dan bellas perspectivas de la ciudad. En la parte alta de la subida dejamos la carretera y nos vamos a la izquierda por un camino que nos devuelve a la AS-38, y que tras andar por ella unos metros abandonamos para entrar por un camino que va a la rotonda que hay antes de la LLorea, desde ella al punto de inicio serán sólo unos metros.

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