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Una estación de esquí familiar y de iniciación con gran arraigo en Cangas y Villablino: "Es un lujo tenerla tan cerca"

Hosteleros y usuarios de la instalación invernal leonesa de Leitariegos piden que se cuide más, así como sus accesos

Puerto de Leitariegos (Cangas del Narcea)

El puerto de Leitariegos, a más de 1.500 metros de altitud, es un pequeño paraíso invernal que este fin de semana se ha llenado de visitantes para disfrutar de la nieve. Este punto marca el límite entre Asturias y León, ofreciendo del lado asturiano la localidad del Puerto de Leitariegos, del concejo de Cangas del Narcea, y a unos pocos metros, pero ya en territorio leonés, la estación de esquí Valle Laciana-Leitariegos. Un enclave que disfrutan especialmente los vecinos de los concejos de Cangas del Narcea y Villablino (León) por su proximidad, a menos de media hora de cada una de las localidades, pero que también logra atraer mucho público del Bierzo, Galicia e incluso Portugal.

"La estación es un recurso que durante la temporada de nieve atrae a mucho público, pero estamos viendo que cada vez viene más gente en cualquier época del año, las temporadas bajas en Leitariegos son cada vez menos bajas y nos llega mucha gente de la costa asturiana y está aumentando también de León", celebra Héctor Cosmen, al frente del restaurante Leitariegos. Añade que en fines de semana como este, en el que se celebró el Día Mundial de la Nieve, llega a dar dos turnos de comida, para que quienes suben a visitar la zona nevada y quienes aprovechan la estación de esquí, que suelen acudir más tarde.

No obstante, este hostelero cree que aún podría funcionar mejor y atraer más gente si "se mimara un poco más la estación". Denuncia que este año se tardó en adjudicar el servicio de cafetería de la estación de esquí, lo que hizo que con la temporada iniciada el 24 de diciembre muchos visitantes no pudieran tomarse algo o comer y "eso no nos beneficia a nadie porque si no hay un buen servicio la gente no repite y en el restaurante abarcamos lo que abarcamos".

Paula Ferreira, con sus sobrinos Jorge y Jon San Miguel.

Paula Ferreira, con sus sobrinos Jorge y Jon San Miguel.

Una estación familiar y de iniciación

En el pueblo también hay una tienda de alquiler de material en la que esta temporada trabajan el gallego Pepe Costas y la canguesa Rebeca Álvarez. Ambos constatan el buen ambiente que hay en esta estación. "La gente está con muchas ganas de nieve y de esquiar y aunque no haga buen tiempo, vienen igual, a la gente le gusta vivir experiencias", destaca Costas, que subraya de esta estación leonesa su idoneidad para recibir a familias, puesto que es pequeña y resulta "muy buena para iniciarse".

Rebeca Pérez, de Villablino, es usuaria habitual de la estación, tanto que asegura que es "como mi casa", por eso asegura que le da pena verla ir "a menos" y recalca que para poblaciones como Villablino y Cangas del Narcea "es un lujo y deberían cuidarla más, porque un fin de semana de nieve como este los bares de Villablino están llenos y no hay donde dormir y para la zona canguesa también hay mucho movimiento".

Precisamente, la estación esperaba con ilusión poder estrenar un nuevo telesilla en la zona de La Laguna, anunciado desde 2016, incluso llegó a retirarse el que iba a sustituir, pero finalmente el nuevo remonte no llegó a instalarse después de que la empresa rechazase el contrato. Los usuarios también lamentan problemas con el nuevo sistema de fabricación de nieve artificial, que hizo que el año pasado no se pudiera fabricar y la temporada se redujese a una veintena de días.

Por la izquierda, Carmen Castaño, Alejandro Alcantarilla, Belén Sierra y Alberto Pérez.

Por la izquierda, Carmen Castaño, Alejandro Alcantarilla, Belén Sierra y Alberto Pérez.

Precio asequible

Cuidados para la estación también reclama la canguesa Carmen Castaño, que lleva vinculada a ella desde niña y aunque reside en Oviedo viaja a Cangas del Narcea para poder esquiar en Leitariegos. "Es muy cómodo venir aquí, está a media hora de Cangas y como es pequeña tiene un precio asequible para todos los bolsillos, así que esperamos que sigan cuidándola", reclama. Insiste en la "gran afición" que hay en Cangas del Narcea por la nieve, que "pasa de generación en generación".

Luis Mirín y Marité Martínez consideran que es "una maravilla" tener este recurso al lado de casa y recuerdan como en las décadas de los ochenta y noventa del pasado siglo, con más gente en el concejo cangués, los fines de semana se llegaban a generar colas para salir del puerto en dirección a Cangas del Narcea. Los aficionados, aseguran que llegó a repercutir mucho en el concejo: "Veías a muchísima gente vestida con ropa para esquiar en el supermercado, la gasolinera, los bares" y hoy en día sigue generando mucho movimiento, en especial en los alojamientos de turismo rural.

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