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Pizzas recién hechas en ocho minutos a través de una máquina expendedora: el restaurante de Asturias que ha recurrido al "vending" ante la dificultad para encontrar camareros

Una popular pizzería canguesa apuesta por la innovación para hacer frente a la alta demanda de sus elaboraciones y los problemas para encontrar trabajadores: "Cada vez hay menos mano de obra, la gente joven se va"

Noelia Rodríguez y Marcial Fernández, los impulsores de la iniciativa, también han instalado otras cuatro máquinas, una de ellas de productos eróticos, que se agotan

Noelia Rodríguez muestra el funcionamiento de la máquina de pizzas.

Noelia Rodríguez muestra el funcionamiento de la máquina de pizzas. / D. Álvarez

Cangas del Narcea

Pizzas recién hechas en ocho minutos y en cualquier momento del día y de la noche a través de una máquina expendedora. Es la apuesta realizada por una de las pizzerías de Cangas del Narcea para poder dar respuesta a la alta demanda que tiene su producto y hacer frente a la dificultad de encontrar personal.

Se trata de una de las pocas máquinas de estas características que funciona en Asturias. Hace unos meses se colocó con éxito una Cangas de Onís y en Candás hay otra más. Ahora la segunda también está superando las expectativas de los dueños de la pizzería L’Ablugo, Noelia Rodríguez y Marcial Fernández, que creen que puede responder al efecto de la novedad, aunque están seguros de que en verano el éxito está asegurado.

"La demanda que tenemos es alta y teníamos que innovar porque nos cuesta encontrar personal", explica Noelia Rodríguez, que señala que el local donde está situada la máquina lo alquilaron pensando en ampliar el comedor de su establecimiento, pero la dificultad para encontrar trabajadores les hizo cambiar de idea. "Notamos que en Cangas cada vez hay menos mano de obra, la gente joven se va", asegura.

Seis tipos de pizzas

El anuncio de una feria de máquinas de vending en Madrid le dio la idea de dedicar el nuevo local a colocar máquinas expendedoras y sin dudar viajaron a Madrid para visitar la feria. Allí descubrieron la máquina de pizza y aunque en un primer momento no apostaron por ella, la insistencia de conocidos del sector les hizo dar el paso e instalarla, junto con el resto de máquinas expendedoras tradicionales, que ocupan otra parte del local.

Llevan en funcionamiento poco más de dos semanas y tienen que estar muy pendientes de reponerlas, sobre todo, durante los fines de semana debido a la alta demanda. En el caso de la máquina de pizzas cuenta con una parte de refrigerador en el que se pueden almacenar 69 pizzas, una cifra que de jueves a domingo están comprobando que casi llega a agotarse a diario.

Noelia Rodríguez coloca las pizzas en el interior de la máquina.

Noelia Rodríguez coloca las pizzas en el interior de la máquina. / D. Álvarez

Las pizzas que expende la máquina son las mismas que se pueden consumir en el local, elaboradas por la cocinera de L’Ablugo. Han elegido incluir solo seis tipos, las que más se venden y, entre ellas, hay una vegetal y otra sin gluten, para dar opciones a todos.

Por ahora notan que, en momentos de apuro, la máquina les ayuda a agilizar, pero, sobre todo, notan que es un servicio para las noches de sábado, evitándoles tener que abrir durante horas de madrugada.

Éxito de todas las máquinas expendedoras

Pero no solo celebran la acogida que ha tenido entre los clientes la máquina expendedora de pizza. Las otras cuatro colocadas también están teniendo mucha demanda. En ellas se pueden encontrar bocadillos, hamburguesas y otros ejemplos de comida rápida precocinada que la máquina también sirve calientes. Además, tienen refrescos, chucherías y una máquina dedicada a productos eróticos y de higiene sexual, que fue la gran sorpresa, puesto que los dos fines de semana que lleva en funcionamiento prácticamente se han agotado existencias.

El resto de máquina expendedoras.

El resto de máquina expendedoras. / D. Álvarez

"La máquina venía con productos eróticos y juegos virales por defecto, pensamos que no se venderían, nuestra idea era ponerle refrescos y chucherías como a las otras, pero tras agotarse todos los productos el primer fin de semana, repusimos y este segundo fin de semana volvió a venderse mucho", explica Noelia Rodríguez, que cree que "la intimidad que ofrece la máquina a la hora de comprar estos productos en un pueblo pequeño donde todos nos conocemos puede ser lo que esté haciendo que triunfe".

Noelia Rodríguez y Marcial Fernández se hicieron cargo de la popular pizzería canguesa hace siete años, dando el relevo a sus anteriores dueños, que se jubilaban tras 25 años al frente del establecimiento. Cuentan con cuatro trabajadores a jornada completa y de 3 a 4 extras para los fines de semana.

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