Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Un Gran Oro y una medalla de oro para los vinos de una bodega canguesa: Martínez Parrondo consigue posicionar sus elaboraciones en el CINVE 2026

El Concurso Internacional de Vinos y Espirituosos premia el blanco y el tinto de la bodega de la Denominación de Origen Protegida Cangas

José María Martínez Parrondo, en su bodega cuando la puso en marcha en 2021.

José María Martínez Parrondo, en su bodega cuando la puso en marcha en 2021. / D. Álvarez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Cangas del Narcea

Los vinos de la bodega canguesa Martínez Parrondo han vuelto del Concurso Internacional de Vinos y Espirituosos CINVE 2026 con dos medallas para sus vinos. Un Gran Oro para el vino Albarín Blanco 2024 y una medalla de oro para el tinto Carrasquín y Albarín negro 2024. Se suman a la medalla de oro que la bodega se llevó el año pasado por su Albarín Blanco Premium 2023, logrando así que las tres elaboraciones de esta bodega tengan el distintivo de este certamen de referencia internacional en el que se evalúan alrededor de un millar de muestras llegadas de diferentes países del mundo.

Es un reconocimiento muy importante porque estamos hablando de un concurso internacional, de los de mayor reputación que hay, con un jurado internacional de reconocido prestigio”, destaca el viticultor y bodeguero José María Martínez Parrondo, que ve con estas medallas reconocido su esfuerzo, trabajo y dedicación.

Martínez Parrondo señala que para la Denominación de Origen Protegida Cangas es “un hito” que una de sus bodegas tenga “toda la línea de productos que saca al mercado con una medalla internacional”.

Destaca especialmente que su tinto haya conseguido convencer al jurado. Su apuesta es ofrecer un vino tinto joven afrutado, alejado de la densidad que suele caracterizar a los tintos de forma general. “Es un vino joven, afrutado, ligero, fácil de beber, que invita a repetir y está gustando mucho, incluso a quienes no son consumidores de vino tinto”, destaca. Su elaboración tiene un toque muy personal. Vinifica las diferentes variedades de uva de forma individual y una vez elaborado cada vino llega el momento de la mezcla, lo que hace a través de múltiples pruebas en las que sus sensaciones y gusto personal marcan el porcentaje de cada vino que compondrá la elaboración final.

Los vinos cangueses compitieron con cerca de un millar de muestras llegadas del resto de España, Portugal, Alemania, Argentina, Australia, Italia, Francia, Grecia, México, Perú, Túnez, o Turquía, entre otros. Las sesiones de cata se celebraron del 26 al 29 de marzo en Cáceres.

Martínez Parrondo señala que este reconocimiento se lo debe a “la tradición familiar de tres generaciones, basada en el amor a un territorio, el respeto a la historia de una tierra, al mimo y conservación de unas variedades autóctonas y al trabajo a veces contra la dificultad extrema de clima y fauna”.

Tracking Pixel Contents