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Sentido homenaje a Chema Díaz, el guardián que enseñó a mirar Muniellos con respeto y emoción

"No solo conoce el paisaje: sabe enseñarnos a mirarlo", destaca la asociación de turismo Fuentes del Narcea, organizadora del acto

Chema Díaz durante el acto homenaje.

Chema Díaz durante el acto homenaje. / R. A. S.

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Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Cangas del Narcea

Hay huellas que quedan en la memoria de quienes aprenden a mirar el territorio de otra manera. Bajo esa idea se celebró el acto de homenaje "Descubre al Guardián Rural. Acciones que dejan huella", enmarcado en el séptimo Festival de Ecoturismo en Peligro de Extinción, organizado por la asociación de turismo rural Fuentes del Narcea y vinculado al vigésimo quinto aniversario de la declaración de la Reserva de la Biosfera de Muniellos-Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias.

El encuentro quiso poner el foco en esas personas que, desde lo cotidiano, ayudan a proteger, interpretar y valorar el patrimonio natural, cultural y humano que nos rodea. En esta ocasión, la elección surgió de manera natural: Chema Díaz.

Su nombre apareció ligado desde el principio a Muniellos, a la reserva y a la defensa de los espacios naturales, estén o no protegidos. Socio fundador de la Asociación de Turismo Rural Fuentes del Narcea, Chema Díaz fue durante décadas, lo dijo la presidenta de la asocación de turismo Rural Fuentes del Narcea, Ana Llano, una de esas personas capaces de abrir camino antes incluso de que algunas palabras se pusieran de moda. "Cuando aún no se hablaba tanto de ecoturismo, él ya practicaba una forma de viajar, enseñar y acompañar basada en el respeto, el conocimiento y la emoción", contó Llano.

Durante el acto Chema Díaz recordó que no le gusta ser protagonista. Aunque normalmente trabaja por temporadas y no suele participar en actos de este tipo, su trayectoria con adultos y, especialmente, con niños, ha dejado una huella profunda. Chema detalló que desde hace más de 25 años trabaja cada verano "con críos", una experiencia que define como "muy gratificante".

Empezó acompañando a niños de unos diez años y muchos de ellos, ya adultos, siguen regresando. "Porque cuando los niños salen con sus padres preguntan cuánto queda, cuándo se come o cuándo se vuelve; pero cuando van con otros, se integran, se organizan entre ellos y crean sus propias piñas", dijo. "Siempre fui ecoturista", señaló. Díaz indicó que el reto de la comarca fue hacer "un turismo de calidad y respetar los sitios sensibles". "Siempre tuve claro que quería turismo, pero con conservación y un papel importante de la gente porque los sitios los hace la gente", dijo.

Un tono cercano

El acto, lejos de quedarse en lo oficial o en lo solemne, tuvo un tono cercano. Se habló de territorio, de educación ambiental, de transmisión y de compromiso. También de la importancia de figuras como Chema Díaz, que no solo conocen el paisaje, sino que saben contarlo y hacerlo sentir.

La Reserva de Muniellos, con su carácter exclusivo y su acceso limitado, fue presentada no como una barrera, sino como un valor. "Estamos muy contnetos de que así sea", explicó Llano.

El homenaje no fue planteado como un simple reconocimiento, sino como una manera de decir en voz alta que Chema Díaz "es un activo para el territorio". Alguien que ha contribuido a que más personas comprendan la riqueza de Muniellos y de Fuentes del Narcea.

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