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Las historias que también se cuentan en Narcenatur: el papel de la mujer cazadora o técnicas de vida en la naturaleza

ANCARFE y la Asociación Vasca de Bushcraft muestran en la feria de Cangas del Narcea dos formas de entender y divulgar el mundo rural

Por la izquierda, Gontzal Rubio y Koldo Iturriagagoitia, de la asociación Bushcraft en Narcenatur.

Por la izquierda, Gontzal Rubio y Koldo Iturriagagoitia, de la asociación Bushcraft en Narcenatur. / D. Álvarez

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Cangas del Narcea

En Narcenatur no solo se pueden ver expositores comerciales dedicados a la caza, la pesca, la naturaleza, además de artesanía o alimentación. Las asociaciones han tenido un espacio reservado, aprovechando que la feria, que se ha celebrado durante todo el fin de semana en el recinto ferial de La Imera de Cangas del Narcea, se convierte en un escaparate desde el que entidades deportivas, culturales, turísticas y vinculadas al medio rural muestran su trabajo y tratan de explicar al público la realidad que hay detrás de sus actividades.

Algunas son del concejo, otras han cruzado cientos de kilómetros atraídas por la visibilidad que ofrece el certamen. Entre ellas, la Asociación Nacional Cinegética y Rural Femenina (ANCARFE), con sede en Galicia, y la Asociación Vasca de Bushcraft.

ANCARFE llevó a Narcenatur su defensa del papel de la mujer agricultora, ganadera y cazadora y reclama espacio para las jóvenes que llegan al medio rural. Mer Sánchez, cazadora madrileña e integrante de ANCARFE, resume así el objetivo del colectivo: “La asociación busca dar visibilidad al papel de la mujer agricultora, la mujer rural y la mujer cazadora después de todos los años que nos ha costado llegar hasta aquí”.

Mer Sánchez e Iris Gutiérrez de ANCARFE en Narcenatur.

Mer Sánchez e Iris Gutiérrez de ANCARFE en Narcenatur. / D. Álvarez

La cazadora insiste en que el cambio ya es visible: «Ya no se puede asociar solo el hombre al tractor; hay mujeres que ya llevan ese tractor, hay mujeres que ya son ganaderas y somos cazadoras», afirma, convencida de que las jóvenes que «vienen pisando fuerte» pueden garantizar el relevo generacional en el medio rural.

Su compañera Iris Gutiérrez, también cazadora e integrante de ANCARFE, intenta desmontar la imagen reducida de la actividad cinegética. “La gente se piensa que la caza es solo coger un rifle y matar un animal. El que dice eso no tiene ni idea de lo que es la caza”, afirma. Para ella, la práctica cinegética implica “amistad, sentimiento con el monte, gastronomía y apoyo a agricultores, ganaderos y pueblos rurales”, además de una función de control de enfermedades y sobrepoblación de especies.

Sánchez aporta un ejemplo concreto para defender esa utilidad social. Relata el caso de una agricultora afectada por los daños de conejos en explotaciones agrícolas y el llamamiento que realizó en redes sociales para pedir ayuda. “Fueron allí 500 cazadores, abatieron más de 10.000 conejos y hemos salvado sus parcelas. Ella me decía: ‘Este año he podido producir gracias a los cazadores’”, sostiene.

Las integrantes de ANCARFE admiten que el sector arrastra un problema de imagen. “Realmente hacemos un bien a la sociedad, pero estamos muy mal vistos”, lamenta Sánchez, que ve en ferias como Narcenatur una oportunidad para explicar su actividad directamente al público: “Darle visibilidad a la caza a través de ferias de campo y de pueblo me parece maravilloso. Deberían hacerse más y continuar”. Precisamente, llevaron a la feria una mesa redonda sobre caza, mujer rural y medio natural donde debatir todas estas ideas, que se pudo seguir el sábado a última hora.

Bushcraft: vivir en el monte lo más cómodo posible

A pocos metros, la Asociación Vasca de Bushcraft atraía curiosos con la muestra de utensilios para hacer fuego, purificar el agua y preparar mochilas de 72 horas, temas para los que además fueron realizando talleres a lo largo del desarrollo de la feria. Su presidente, Koldo Iturriagagoitia, define el bushcraft como «la forma de estar a medio y largo plazo en el mundo natural, aprendiendo a vivir cómodamente, más allá de la supervivencia».

La entidad trabaja sobre técnicas tradicionales de bushcraft adaptadas a materiales actuales y centra buena parte de su labor divulgativa en cuestiones prácticas: tratamiento y purificación de agua, encendido de fuego, primeros auxilios para cortes y la preparación de una mochila de emergencia de 72 horas. “Eso vale para todo el mundo; se puso de moda con el apagón”, comenta Iturriagagoitia.

Su mensaje gira en torno a la recuperación de conocimientos tradicionales. “El 90% son técnicas de toda la vida, las que seguramente manejaban mejor nuestros abuelos que nosotros”, resume.

Para Iturriagagoitia, la clave no está en los gadgets modernos sino en la técnica. “Ahora tenemos mejores aceros, titanio y más tecnología, pero se trata de recuperar las técnicas de supervivencia y vida en la naturaleza y si, por ejemplo, se va la luz, saber qué hacer”.

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