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Cangas del Narcea abre el debate sobre la salud mental en el medio rural: "Hay que buscar nuevas formas de atención"

La jornada reunió en el suroccidente asturiano a expertos sanitarios, antropólogos y entidades sociales para abordar los efectos de la despoblación, el envejecimiento y el aislamiento en el bienestar emocional

Inauguración de las jornadas con Marcos Niño, Antonio Rodríguez, Enrique Sommer y Javier Manjón.

Inauguración de las jornadas con Marcos Niño, Antonio Rodríguez, Enrique Sommer y Javier Manjón.

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Cangas del Narcea

Cangas del Narcea se convirtió este viernes en punto de encuentro para reflexionar sobre una realidad cada vez más presente en el debate social: cómo influye vivir en el medio rural en la salud mental. Profesionales sanitarios, expertos en antropología y representantes de entidades sociales participaron en una jornada organizada por el Hospital Carmen y Severo Ochoa y el Centro de Salud Mental de Cangas del Narcea, una cita que puso sobre la mesa tanto las dificultades como las oportunidades que ofrece la vida fuera de los grandes núcleos urbanos.

La Casa de Cultura de Cangas del Narcea acogió un encuentro que los organizadores definieron como poco habitual tanto en Asturias como en el conjunto del país. "Hay muy poca literatura al respecto y jornadas como esta son atípicas en el panorama asturiano y también en el español", señaló Javier Manjón, coordinador de Salud Mental y uno de los impulsores de la iniciativa.

La inauguración sirvió para situar el foco en una cuestión que afecta de manera especial a territorios marcados por la dispersión geográfica, el envejecimiento y la pérdida de población. El director general de Reto Demográfico, Marcos Niño, compartió la experiencia vivida en su concejo durante su etapa de alcalde. "Los Oscos es un territorio en el que hemos sufrido durante muchos años suicidios y graves problemas de salud mental. Las condiciones climáticas y el aislamiento nos llevaron a ver circunstancias muy duras", afirmó. Por ello, subrayó que la salud mental constituye "un tema prioritario" para la Consejería y comprometió el apoyo institucional a este tipo de iniciativas.

La singularidad del mundo rural fue precisamente uno de los ejes centrales de la jornada. Antonio Rodríguez, director de Salud Mental del Principado, destacó que existen factores que condicionan de manera específica el bienestar emocional de quienes viven en estas zonas. "Tenemos un entorno natural que debería ser favorecedor y generar bienestar, pero también hay envejecimiento, dispersión geográfica y dificultades para reclutar profesionales", explicó.

A ello añadió una realidad menos visible: el peso que puede tener el estigma en salud mental en comunidades pequeñas. "Las personas que padecen sufrimiento psicosocial grave pueden verse más condicionadas porque viven en grupos más reducidos", apuntó.

Frente a estas dificultades, Rodríguez defendió la necesidad de explorar nuevas formas de atención en salud mental. "Todo ello nos obliga a pensar nuevas fórmulas de gestión y nuevas formas de atención, utilizando incluso las nuevas tecnologías", señaló. Al mismo tiempo, puso en valor una de las fortalezas del mundo rural: la cohesión social. "La visión más comunitaria del medio rural supone un refuerzo respecto a las zonas urbanas", afirmó.

En esa línea, el responsable autonómico consideró que el futuro de la salud mental pasa por una mayor participación comunitaria, el reconocimiento del papel de las entidades del tercer sector, una mejor coordinación entre los ámbitos sanitario y social, una formación más especializada y el aprovechamiento de las herramientas tecnológicas. No dudó en definir el encuentro celebrado en Cangas del Narcea como una "jornada muy innovadora, con enfoques diferentes".

Ponentes de la mesa centrada en antropología.

Ponentes de la mesa centrada en antropología. / R. D. Á.

Precisamente esa mirada amplia y multidisciplinar fue uno de los objetivos perseguidos por la organización. Para Javier Manjón, la despoblación ha situado la ruralidad en el centro de muchas conversaciones, aunque detrás existen cuestiones más profundas. "Los procesos de despoblación son el mascarón de proa tras el que navegan asuntos de otro calado relacionados con la gestión de poblaciones, recursos, espacios naturales, producción de alimentos o equidad. Y en ese puzle la salud mental es una pieza más", explicó.

El propósito, añadió, era crear "un foro en el que se expongan las necesidades, se vea qué se está haciendo y qué podríamos hacer". Para ello se diseñó un programa que reunió perfiles diversos. "Tenemos mesas multidisciplinares, con enfoques sociológicos, antropológicos y sanitarios. Queremos conectar distintas ruralidades", resumió.

La jornada arrancó con una primera mesa centrada en experiencias del ámbito sanitario. Entre ellas figuró la ponencia sobre acompañamiento al final de la vida en el domicilio, presentada por integrantes del Equipo de Soporte de Cuidados Paliativos del Área Sanitaria II. También se compartieron experiencias de intervención comunitaria en salud mental desarrolladas en el Oriente asturiano y se analizó el modelo de atención comunitaria implantado en zonas rurales de Zamora.

La mañana continuó con una mirada desde la antropología aplicada al medio rural, de la mano de especialistas como Fe Santoveña, Roberto González Quevedo y Juaco López Álvarez, quienes abordaron aspectos culturales, históricos y sociales vinculados a la vida en los pueblos.

Ya por la tarde, el antropólogo y profesor de la UNED Asturias, Adolfo García Martínez, ofreció una conferencia centrada en la comprensión de la ruralidad desde una perspectiva antropológica, antes de dar paso a una última mesa dedicada a iniciativas impulsadas por entidades sociales e instituciones no sanitarias.

En este apartado se presentaron proyectos que utilizan la cultura como herramienta de bienestar comunitario, el arte o las relaciones intergeneracionales para fortalecer los vínculos sociales. Entre ellos figuraron el programa "AbrazArte", experiencias de intervención cultural para fortalecer los vínculos sociales y el proyecto gallego de voluntariado intergeneracional "A Carón".

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