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La presa del Prao del Molín vuelve a llenarse y abre la temporada de baños en Cangas del Narcea

El espacio se reactiva tras mejorar la turbidez del río Luiña, aunque el vaso seguirá vaciándose cada jornada como medida preventiva

Niños jugando en la presa del Prao del Molín en su reapertura.

Niños jugando en la presa del Prao del Molín en su reapertura. / D. Álvarez

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Cangas del Narcea

La apertura de la temporada de baños en la presa del Prao del Molín, en pleno centro de Cangas del Narcea, ha comenzado este miércoles, tras comprobar que la turbidez del agua del río Luiña, que sirve para llenar el vaso, ha disminuido. La previsión era que el día 22 de junio se inaugurase la temporada, pero las fuertes tormentas registradas los días previos provocaron arrastres de material en zonas afectadas por los incendios del pasado mes de agosto que acabaron en el río y ensuciaron el agua, lo que obligó a cancelar el llenado de la presa.

Más de una semana después la transparencia del agua del río Luiña se va recobrando poco a poco, lo que ha animado a la asociación Amigos del Narcea a llenar la presa del Prao del Molín por primera vez la tarde de este miércoles. No obstante, aseguran que hasta que las condiciones del río no mejoren totalmente, se procederá al vaciado total de la presa al finalizar cada jornada, para evitar que se depositen residuos, puesto que aseguran que el agua todavía se aprecia "un poco turbia".

Una espera que se ha hecho larga para los usuarios habituales que echan en falta que desde el Ayuntamiento de Cangas del Narcea no se haya tomado alguna medida para mejorar las condiciones del agua. "A nosotros nos gusta que esté esto aquí y colaboramos, pero no vemos que haya el mismo interés por parte del Ayuntamiento para mantenerlo", lamentaba una usuaria.

En este sentido, el alcalde de Cangas del Narcea, José Luis Fontaniella, explica que no había una solución posible al problema de turbidez del agua al originarse por la escorrentía en las laderas quemadas durante los incendios del pasado agosto provocada por las fuertes lluvias de las tormentas. "En las zonas de Villarín y Cibea las tormentas arrastraron mucho material que llegó al río y también a accesos, incluso en Llamera tapizó una tubería y se tuvo que actuar con palas para limpiarla", detalla el regidor que señala que solo el paso de los días puede hacer que el agua del río vuelva a aclararse, tal y como está sucediendo esta semana.

Usuarios tomando el sol en el Prao del Molín durante el llenado de la presa.

Usuarios tomando el sol en el Prao del Molín durante el llenado de la presa. / D. Álvarez

Aunque la presa del Prao del Molín no tuvo agua durante este tiempo, la afluencia de vecinos y visitantes fue constante, porque este espacio** se ha convertido en el punto elegido para tomar el sol en la villa canguesa. La razón es que, aunque la presa no esté disponible, hay opción de acercarse al río para refrescarse o poder utilizar los chorros de agua tipo spa y la gran seta con efecto lluvia situada a la entrada de la presa, que sí se mantuvieron activas durante estos días. Por ello, los habituales de este lugar lamentaban que en este tiempo los baños portátiles situados en la zona aún no estuviesen abiertos y disponibles. La explicación municipal es que están a la espera de situarlos en su ubicación definitiva, algo que aseguran se llevará a cabo en estos días.

Este rincón de la villa de Cangas del Narcea, recuperado con el trabajo voluntario de los miembros de la asociación Amigos del Narcea hace más de diez años, no solo se ha convertido en un refugio veraniego para los vecinos, sino que es un atractivo turístico para los visitantes. Estos días se pueden ver disfrutando de él a grupos de jóvenes y familias que están participando en el campeonato de selecciones de balonmano que se desarrolla en el polideportivo municipal. Un ejemplo es Sofía Tejero, de Ribadesella, que acude con su familia desde hace tres años al campeonato y no se olvida de meter la bolsa de playa en el coche para disfrutar de la presa del Prao del Molín. "Aprovechamos los tiempos entre partidos para venir aquí y a los chicos les encanta jugar en la presa, siempre dicen que ojalá tuvieran un espacio así en Ribadesella", señala.

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