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María Murias regresa a su colegio en Cangas del Narcea para dejar huella: así convirtió un rincón olvidado del Alejandro Casona en una selva

La artista canguesa, de 17 años, transforma la fachada trasera del centro educativo con un mural con el que espera estimular la creatividad infantil

María Murias junto al tigre, el dibujo central del mural en el colegio Alejandro Casona.

María Murias junto al tigre, el dibujo central del mural en el colegio Alejandro Casona. / D. Álvarez

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Cangas del Narcea

Una selva sorprenderá a los escolares del colegio Alejandro Casona, de Cangas del Narcea, a su regreso a las aulas en septiembre. Un rincón de la parte trasera del centro en desuso por su poco encanto se convertirá en un lugar de visita obligada. La joven artista canguesa María Murias Fernández, de tan solo 17 años, ha pasado las últimas semanas pintando un mural en la fachada trasera del que fue su colegio.

Un gran tigre que mira de frente al espectador es la pieza principal de la obra, que recrea una selva con presencia de otros animales como una serpiente, una pantera, un tucán, un colibrí, una tortuga, murciélagos, mariposas y arañas, además de la vegetación. Todo está pintado combinando los colores negro, blanco y amarillo sobre un fondo verde.

La propuesta surgió del equipo directivo del centro con Piedad Calzada, directora hasta el curso que acaba de finalizar, y Rosalyn Fernández, quien asume la dirección para el próximo. Su objetivo es renovar las instalaciones para hacerlas más atractivas al alumnado y quisieron centrarse en una zona que resultaba “triste y estaba en desuso, queríamos darle un nuevo aire”, cuenta Rosalyn Fernández, que se muestra orgullosa del trabajo desarrollado por su antigua alumna a la que recuerda siendo “muy creativa”.

María Murias pinta la serpiente en el mural.

María Murias pinta la serpiente en el mural. / D. Álvarez

María Murias cuenta que su idea era hacer un mural con una escena de niños jugando, pero al llegar al lugar y ver que el fondo sobre el que pintaría era verde y estaba en la zona de césped del colegio, pensó que lo que mejor encajaba era algo relacionado con la naturaleza. Comenzó dibujando plantas y poco a poco fue añadiendo animales hasta completar un gran mural.

Lo que le gustaría conseguir con su obra de arte es ayudar a los escolares a desarrollar su imaginación. “Espero que estos dibujos animen a los niños y niñas a jugar imaginando que se encuentran en una selva, yo recuerdo haber jugado en esta parte del colegio y me gustaría que fuera un lugar alegre”, señala la artista.

La joven acaba de finalizar el Bachillerato en la Escuela de Artes de Oviedo y su objetivo es seguir ahondando en su faceta artística dirigiendo sus pasos hacia un ciclo de ilustración o de diseño gráfico o de producto.

Recuerda que con cinco años pintar y dibujar ya eran actividades que le encantaban y a las que dedicaba mucho tiempo.

Cuando llegó la pandemia y el confinamiento, el arte le sirvió para ocupar su tiempo de encierro de forma creativa. Entonces no solo pintó en folios, sino que comenzó a decorar bolsas y camisetas con diseños propios y también se dedicó a pintar cuadros.

Vista del mural al completo pintado por María Murias en el colegio Alejandro Casona.

Vista del mural al completo pintado por María Murias en el colegio Alejandro Casona. / D. Álvarez

Al llegar al instituto, los momentos en los que estaba en casa dedicándose a pintar pasaron a convertirse en su parte favorita del día. “La pintura y el dibujo me relajan y me motivan, aunque hacer un mural como este lleva tiempo y fue un reto, son momentos en los que estás distraída y te va enganchando”, describe.

Agradece al colegio donde comenzó su formación y a quienes fueron sus profesoras que pensaran en ella para contribuir en la mejora de las instalaciones y ya tienen en mente poder hacer alguna colaboración más. A pesar de su juventud, este encargo no ha sido el único que ha recibido. Su creatividad también se puede ver en la pegatina del punto violeta con motivo de las fiestas de Cangas del Narcea para concienciar sobre mantener relaciones sexuales “conSentido”, en el logo del 50 aniversario de la librería Treito o en la caja del roscón de Reyes de la pastelería El Fontán, de Tineo. Asimismo, también presentó el libro de artista “Fobias” en la Feria Art Libris, en ARCO (Madrid).

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