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El Prestoso Fest y sus tres virtudes

El festival de Cangas del Narcea cierra su novena edición en Las Barzaniellas con éxito de público y convertida en una experiencia sostenible, de calidad y optimismo colectivo

El concierto de Ortiga.

El concierto de Ortiga. / Julián Rus

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J. A. Vega

Cangas del Narcea

Una cuidada selección de bandas alternativas unidas a la riqueza del paisaje y la gastronomía. Estos tres elementos se han vuelto a encontrar entre el jueves 6 y sábado 8 en Cangas del Narcea. Después de nueve ediciones, el festival sigue alejándose de las grandes macrocitas musicales franquiciadas y volvió a ofrecer una experiencia cercana, sostenible y llena de encanto local. Unas 1.500 personas pasaron cada día por el prau de Las Barzaniellas, convirtiéndose en la edición de mayor asistencia.

La gente veterana y prestosa ya compra el abono antes de que se anuncie el cartel porque tiene fe en el criterio de la organización y espera que la desconocida banda de primera hora le cambie la vida. La organización también tiene fe en la música asturiana y desde hace tiempo programa varias bandas en la sesión inagural del jueves.

Público por la noche, con la mascota del Prestoso en el centro. | JULIÁN RUS

Público por la noche, con la mascota del Prestoso en el centro. | JULIÁN RUS

Este año el arranque llegó de la mano de Lorena Álvarez que transformó el escenario en un cálido espacio en el que entrelazó lo tradicional, lo poético y el folk de raíz, acompañado con divertidas reflexiones que incluyeron a su familia y su infancia en el suroccidente asturiano. Fee Reega se presentó acompañada de una sólida banda que envolvió sus composiciones en una atmósfera emocional y ensoñadora. El concierto pasó de momentos íntimos a explosiones de ruido y tensión dramática. A diferencia del pulido sonido de sus discos, "Axolotes Mexicanos" sonaron mucho más acelerados, distorsionados y guitarreros, rozando el pop–punk de la mano de Olaya Pedrayes, que lideró el escenario con un carisma desenfado y espontáneo. La "Rate Timide" describe su música como "punk elegante" y no defraudaron con su actitud crítica, feminista y profundamente energizante. Sus canciones fueron un eco de la evasión cotidiana y las inquietudes de la gente joven como ellas.

La sesión de «Él mató a un policía motorizado». | JULIÁN RUS

La sesión de «Él mató a un policía motorizado». | JULIÁN RUS

Viernes de esperanza

La gente llega al Prestoso con la ilusión de disfrutar de la música de verdad, la que huye de la impostura y del indie de estadio. Y con la esperanza de reencontrarse con gente que, un año más, llega de sitios tan distantes como Extremadura, Valencia o Canarias.

"Él Mató a un Policía Motorizado" actuó en la primera edición del Prestoso en Xedré. Diez años despúes se presentaron con más fuerza y veteranía, lo que les permitió combinar la potencia de sus guitarras distorsionadas con un recorrido enérgico por sus mayores éxitos. Santiago Motorizado sigue liderando la banda con su voz suave y cercana, acompañado de los coros multitudinarios de las primeras filas, creando una experiencia hipnótica y nostálgica. Toda una noche eterna, como dice su canción del mismo título.

La nostalgia también vino acompañada por el retorno de "Nadadora", banda gallega que fue referente del indie español de comienzos de siglo. Sara Atán sigue poniendo emoción en la interpretación de los temas, acompañada en los coros por Gonzalo Abalo. La densa capa de guitarras distorsionadas provocó una ensoñación constante que encajaba con la caída de la tarde.

Lorena Álvarez, durante su actuación.

Lorena Álvarez, durante su actuación.

Chico Gónzalez se acercó al Prestoso por tercera vez. En 2018 formando parte del dúo "Esteban y Manuel", y un año después ya como Ortiga en la recordada sesión vermú del Ayuntamiento compartiendo escenario con Rodrigo Cuevas en formato dj y los incombustibles Maribel&Sebastian. Por eso agradeció al equipo organizador la vuelta a casa. Y lo hizo convirtiendo el escenario en una celebración colectiva, donde la cumbia, el merenge y el pop urbano se hermanaron con una energía arrolladora. Su propuesta ha ganado enteros con la incorporación de una segunda voz y el coordinado y bailarín quinteto de viento. La dimensión orquestal llegó al clímax cuando interpretaron "As Mociñas".

El futuro debe mejorar acompañado de determinación para construirlo, como dijo Clément Le Gallo, líder de "Basic Partner" leyendo en un correcto español un alegato a favor del pueblo palestino y la denuncia del genocidio israelí. La banda ofreció un set con canciones cortas, concisas y ejecutadas a toda velocidad, creando un ambiente desenfado que puso a bailar a todo el público. Darán mucho que hablar, al tiempo.

Sábado de calidad

La experiencia, la precisión y la calidad que ofrece el Prestoso Fest radica en la selección de bandas de culto, proyectos emergentes de alto nivel y directos impecables, donde cada propuesta tiene un sentido dentro de la narrativa del festival. Por ejemplo la presencia de "Aurora Roja", la banda valenciana que procede de "Futuro Terror", con una propuesta centrada en un pop de guitarras sobrias y brillantes. O la de From, el proyecto en solitario del cantante, productor y compositor Fernando Romero. Fiel a su carpeta de sonidos personales ofreció un set muy cercano al atento público que seguía su intervención.

Tras casi una década de silencio, "Standstill" se presentó en el Prestoso ofreciendo una ceremonia en la que se corearon himnos como "La mirada de mil metros". Enric Montefusco, Ricky Falkner, Piti Elvira y Ricky Lavado armaron un muro de sonido experimental sin límites con una impecable ejecución. Como era de esperar acabaron el concierto con la interpretación de "Adelante Bonaparte".

Había expectación por escuchar de nuevo a Rufus T. Firefly en el Prestoso Fest tras el concierto que ofreció en 2018 presentando su disco "Magnolia". Victor Cabezuelo y Julia Martín-Maestro recordaron la sintonía con el Festival, tanto musical como ambiental, en un escenario rodeado de baterías, teclados y sintetizadores que dieron forma a sus largos pasajes instrumentales que siguen mezclando psicodelia y rock. Todo un viaje a bordo del "Trueno Azul", el título de una canción que hacer referencia al viejo coche del padre de Víctor.

Los conciertos acabaron con "Sprints", la banda irlandesa liderada por Karla Chubb que transmitió energía y un caos controlado que contagió al público. Su propuesta resumió lo vivido durante tres días, un ejercicio colectico de confianza, convicción y optimismo activo.

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