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El emprendedor cangués que hace navegable el embalse de Calabazos y que ofrece la oportunidad de disfrutarlo a bordo de un kayak o de tablas de paddle surf

"Me decían que no se podía navegar, pero cuando hablé directamente con la Confederación me confirmaron que sí estaba permitido", señala Óscar Arbas

Óscar Arbas en el embarcadero.

Óscar Arbas en el embarcadero. / R. L. R.

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Lucía Rodríguez Alonso

Cangas del Narcea

Cangas del Narcea cuenta desde este verano con una nueva propuesta de ocio y turismo activo que invita a descubrir la riqueza paisajística del suroccidente asturiano desde una perspectiva totalmente inédita. “Meandros del Narcea”, impulsada por el emprendedor local Óscar Arbas, abre un nuevo filón en el embalse de Calabazos, en el vecino concejo de Tineo, con actividades náuticas, diversificando la oferta turística comarcal "más allá de las tradicionales visitas". En concreto, ha hecho posible la navegación por el embalse con kayak y tablas de paddle surf.

"Me decían que no se podía navegar, pero cuando hablé directamente con la Confederación me confirmaron que sí estaba permitido", recuerda Óscar Arbas sobre los orígenes del proyecto. A partir de ese momento, el promotor comenzó el proceso para obtener la concesión oficial y la autorización de los distintos organismos sectoriales, incluidos los departamentos de Cultura y Patrimonio debido al valor del entorno natural.

Una pareja navegando en kayak por el embalse.

Una pareja navegando en kayak por el embalse. / R. L. R.

Uno de los mayores retos a los que tuvo que hacer frente el emprendedor en esta primera fase fue la propia orografía del terreno. Con una masa de agua de ocho kilómetros de longitud, gran parte de las riberas del embalse de Calabazos (también conocido como embalse de Soto de la Barca), presentan desniveles que complican la botadura de equipos y el estacionamiento de vehículos. Tras semanas de batida por el territorio, Arbas logró dar con el emplazamiento idóneo. “Buscar un sitio para acceder al embalse que sea fácil para aparcar y que tenga posibilidades es muy difícil, pero encontré el enclave adecuado para montar el punto de actividad”, explica el responsable del proyecto.

Experiencias sin masificación y por turnos

Frente a la aglomeración típica de otros enclaves turísticos de la región, la filosofía de la empresa prioriza la sostenibilidad y el sosiego del visitante. El modelo operativo prescinde del alquiler convencional por horas de elementos sueltos y se estructura en tres turnos diarios. Durante estas franjas, los usuarios disponen de flexibilidad para probar material. “Quiero una cosa pequeña, que la gente cuando venga esté tranquila, pueda disfrutar del paisaje y baje a navegar sin agobios”, apostilla.

Aunque el arranque de la actividad se hizo esperar para dejar a punto todos los requerimientos técnicos, la iniciativa encaró su primer tramo estival, a través de la que gestiona el alquiler de kayaks y paddle surf. Para garantizar un servicio ordenado y evitar desplazamientos ante posibles llenos, la empresa centraliza la gestión digital. “La gente tiene que reservar en la página web, es muy fácil, hay calendarios y horarios. No quiero que cojan el coche con la familia o amigos y al llegar no haya sitio para todos”, subraya Arbas, que también preside la Asociación de Profesionales y Empresarios Autónomos del Suroccidente Asturiano (APESA). Las actividades estarán operativas de manera continuada hasta el próximo 13 de septiembre, prolongándose posteriormente durante los fines de semana hasta el 12 de octubre.

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