02 de diciembre de 2019
02.12.2019

El juez vuelve a prorrogar el secreto de sumario del caso del cráneo de Castro Urdiales (Cantabria)

El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Castro Urdiales ha vuelto a prorrogar por segunda vez el secreto de las actuaciones que se siguen por el caso del cráneo hallado el pasado septiembre en una caja y que corresponde al jubilado vasco de 67 años, Jesús María Baranda.

02.12.2019 | 11:22

El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Castro Urdiales ha vuelto a prorrogar por segunda vez el secreto de las actuaciones que se siguen por el caso del cráneo hallado el pasado septiembre en una caja y que corresponde al jubilado vasco de 67 años, Jesús María Baranda.

El juez decretó secreto de sumario al iniciarse las investigaciones y lo ha prorrogado este 1 de diciembre, ya que se declara cada mes y, cuando va a cumplirse, debe alzarse o renovarse, según han informado a Europa Press fuentes judiciales.

Tras aparecer el cráneo, el 28 de septiembre se detuvo a la pareja del fallecido, Carmen Merino, de 61 años y natural de Sevilla, que desde entonces se encuentra prisión provisional comunicada y sin fianza en el penal de El Dueso (Santoña).

La detenida residía con el fallecido, empleado de banca jubilado que se encontraba desaparecido desde el pasado mes de febrero, en una vivienda situada en la calle Padre Basabe, de Castro Urdiales, desde hace siete años.

Su detención se produjo después de que una mujer encontrara el cráneo al abrir una caja que Carmen le habría entregado hace meses para que la guardara. Ante el mal olor que despedía, abrió la caja y, ante el hallazgo, tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios y trasladada al centro de salud Cotolino de Castro Urdiales.

Durante los días siguientes, la Guardia Civil de Cantabria, con apoyo de especialistas de Madrid y con ayuda de perros, inspeccionó el piso de la pareja, terrenos que tenía el fallecido en la zona, y hasta se desplazó al vertedero de Meruelo, el más grande de Cantabria, para informarse sobre tratamiento de residuos.

El hallazgo del cráneo desató todo tipo de conjeturas sobre lo ocurrido, y su identidad se determinó días después de su aparición por las pruebas forenses que se practicaron.

Tras decretar el juez el secreto de las actuaciones, y cuando ya han pasado más de dos meses desde que se descubrieron los hechos, quedan por despejar muchas dudas sobre el caso. Entre ellas, el motivo del crimen, si se produjo, y el autor o autores del mismo; así como dónde se encuentra el resto del cuerpo del fallecido.

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