27 de julio de 2020
27.07.2020
La Nueva España

Los jardines del Museo Etnográfico de Cantabria acogen mañana un recital poético

Los jardines del Museo Etnográfico de Cantabria acogen este martes 28 de julio un recital poético a cargo de Antonio Casares y Raquel Serdio, organizado por la Vicepresidencia y la Consejería de Universidades, Igualdad, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria.

27.07.2020 | 13:22
Los jardines del Museo Etnográfico de Cantabria acogen mañana un recital poético

Los jardines del Museo Etnográfico de Cantabria acogen este martes 28 de julio un recital poético a cargo de Antonio Casares y Raquel Serdio, organizado por la Vicepresidencia y la Consejería de Universidades, Igualdad, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria.

Este acto, que se desarrolla en colaboración con la Fundación Bruno Alonso, se enmarca dentro del proyecto de la Cultura Contraataca, dirigido a recuperar los espacios culturales tras su cierre por la pandemia del coronavirus.

El recital comenzará a partir de las 20.00 horas y será de entrada libre hasta completar aforo, siendo obligatorio el uso de mascarilla.

Antonio Casares y Raquel Serdio son dos poetas con una larga trayectoria y publicaciones tanto en libros individuales como colectivos y revistas literarias.

A Casares pertenecen 'El infierno de los días', 'Litofanías', 'Emocionario', 'Baltiamor', 'Madre Liébana' y 'Musa lebaniega'; y entre las obras de Serdio figuran 'Cuaderno de Rozalén', 'En un lugar que yo veo' y 'Mujeres de mimbre'.

Se trata de dos autores pertenecientes a dos generaciones distintas pero que presentan alguna característica común. Por un lado, su relación con la música, ya que Antonio Casares ha formado parte del grupo santanderino 'Dixies' y ha sido letrista de bandas históricas de Cantabria como 'Bloque'. Además, es autor del disco 'Cantata lebaniega'.

Por su parte, Raquel Serdio ha tenido relación con el cante flamenco, cantando composiciones propias de este género musical en alguno de sus recitales.

Junto a la música, ambos comparten una vinculación a la tierra, el paisaje y las costumbres de sus respectivos lugares de nacimiento, en Liébana Casares y en Cabuérniga Serdio. Este vínculo, además de sentimental, tiene que ver con la memoria y las raíces, y la pertenencia a unas tradiciones y un lenguaje que se integra en sus vivencias.

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