Kirindipia revoluciona la creatividad en Castrillón con arte que va más allá del lienzo
El centro artístico de Piedras Blancas de Cristina Fernández fue galardonado con un accésit en la XX edición de los premios Empresariales de Castrillón, algo que "me hizo mucha ilusión y que da a conocer todo el trabajo que hacemos los emprendedores"

Mara Villamuza
En el espacio de arte Kirindipia de Piedras Blancas, la avilesina Cristina Fernández intenta enseñar que "el arte no sea tan solo algo decorativo, sino algo que también puede tener un fondo solidario y que les puede involucrar en muchas actividades para sacar esta disciplina a la calle". El centro abrió sus puertas en 2023 en la calle Primero de Mayo y en septiembre de 2025 cambió de ubicación a la calle Ramiro I, "pues al principio tenía a 35 alumnos, ahora son alrededor de 140", detalla Fernández.
Abrió Kirindipia tras dar clases extraescolares de Dibujo y Pintura en el colegio Jose Luis García Rodríguez "Campiello", cuando se mudó entonces a Piedras Blancas. También daba clases a otros alumnos en casa y, cuando ya eran bastantes, decidió coger su propio local: "Serendipia estaba cogido, así que lo mezclé con el nombre de mi perro, Kiri, y quedó ese nombre original", afirma.
En diciembre de 2025, el Ayuntamiento le entregó un accésit de 1.000 euros en la XX edición de los Premios Empresariales de Castrillón, algo que "me hizo mucha ilusión, porque el hecho de que me escogieran en la selección significa que dan a conocer todo el trabajo que hacemos los emprendedores". Era el tercer año en el que se presentaba, "un poco por tradición", y no se esperaba el reconocimiento, ya que "aunque no ganara ningún premio, ganaba visibilidad y que mucha gente conociera Kirindipia", asegura.
Kirindipia revoluciona la creatividad en Castrillón con arte que va más allá del lienzo / Mara Villamuza / LNE
Lleva el negocio ella sola, lo que implica "muchas horas de trabajo detrás que no se ven. Cuando llego a casa preparo las clases, contacto con gente, busco talleres originales y materiales que resulten atractivos y me informo sobre qué es lo que demanda la gente", apunta. Cristina Fernández es todo un todoterreno en cuanto a las artes plásticas, pues enseña "desde acuarela, acrílico u óleo hasta técnicas más diferentes como café, pintura texturizada y mejunje de cola blanca y papel de periódico".
Más allá de las clases de lunes a viernes, donde enseña a alumnos desde 4 años a más de 70, los sábados prepara talleres artísticos para hacer cosas un poco distintas. El 9 de mayo tendrán un taller de arte y vino, el 23 de mayo un taller de acuarela botánica y del 24 de abril al 29 de mayo "tendremos expuestos en la biblioteca de Salinas la exposición 'Cuentos troquelados', que cuenta con 40 dibujos hechos por los alumnos", explica.
Desde su espacio de arte, Fernández recibe a "mucha gente de fuera, de Avilés, Soto del Barco o Pravia, porque allí no tienen algo parecido, quizás", admite. Y es que más allá de las clases y los talleres, "también preparo los exámenes para la Escuela de Diseño". Sus clases mezclan a los alumnos más jóvenes con los más adultos "pues entre ellos pueden aprender mucho. Los pequeños aportan creatividad, los mayores enseñan técnicas", puntualiza.
En Kirindipia, Fernández procura que "cada uno tenga cierta autonomía para que cojan sus materiales y que después recojan. Yo les voy guiando en el proceso, pero cada uno tiene ubicado dónde está cada cosa", pues su local es un espacio "donde dejo a los alumnos que exploren y experimenten por sí mismos, nunca les voy a quitar de pintar con una técnica u otra porque vayan a ensuciar más o menos", subraya.
