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Hablan los surfistas que rescataron a tres de los cuatro bañistas arrastrados por la corriente en Salinas: "Los chicos estaban casi ahogándose y logramos sacarlos del agua"

"Mucha gente no sabe que la zona más peligrosa es donde no hay olas, ahí hay corrientes; falta pedagogía", coinciden José Pire y Javier Fernández, dos de los surfistas que colaboraron en el rescate de tres bañistas en Salinas

Hablan los surfistas que rescataron a tres de los cuatro bañistas arrastrados por la corriente en Salinas: "Los chicos estaban casi ahogándose y logramos sacarlos del agua"

Christian García

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Salinas

"Cuando llegamos, los chicos estaban casi ahogándose". La rápida intervención de un grupo de surfistas y de un socorrista fuera de servicio fue el factor decisivo para que la tragedia de este lunes en Salinas no fuese mayor. La heroica actuación sirvió para poner a salvo a tres de los cuatro jóvenes que habían sido arrastrados por la corriente cuando se daban un chapuzón en la playa de Salinas. Ante la ausencia de un servicio activo de salvamento en el arenal, este grupo de deportistas no dudó en lanzarse al agua para auxiliar a las víctimas a la altura de la escalera número 9. Esta mañana han regresado al lugar de los hechos y relatan lo ocurrido al pie de la arena, con el sonido de fondo del helicóptero de los Bomberos que sobrevuela la bahía para tratar de localiza a Iyán Fariña Díaz, el joven de 19 años al que no lograron scaar del agua.

José Pire, uno de los surfistas de Salinas que acudió al auxilio tras ser alertado, lo describe como una escena “límite” al llegar al lugar, donde un socorrista fuera de servicio ya intentaba mantener a flote a los afectados con la única ayuda de unas aletas. "Cuando llegué tenían a los chicos casi ahogándose y los compañeros aguantando a las víctimas. Los ayudamos y los sacamos del agua", detalla Pire, que señala que pese a lograr poner a salvo a los tres bañistas rescatados, fue imposible dar con el cuarto, que permanece desaparecido desde entonces.

El peligro de la corriente y el desconocimiento

Los testimonios de los surfistas coinciden en señalar que el profundo desconocimiento que el público general tiene sobre el comportamiento del mar Cantábrico es, generalmente, el causante de este tipo de incidentes, una idea en la que también incide el avilesino Javier Fernández, que también participó en la heroica intervención. De hecho, Fernández exlpica que es común que los bañistas cometan el error de adentrarse en el mar en las zonas donde aparente hay calma y no rompen las olas, ignorando que esos espacios son, en realidad, canales de salida de agua que arrastran de forma severa hacia el interior. "Es lógico que alguien que no conozca el mar se pregunte si se baña donde hay olas o donde no las hay. Donde no hay olas hay corriente y ahí es donde vienen los sustos", advierte el surfista, que señala que en esos puntos la fuerza del mar envuelve a las personas en una situación que calificó como "sin retorno".

En ese sentido, Fernández lamenta la falta de campañas pedagógicas en los centros educativos de Asturias para prevenir estas situaciones: “En los institutos hacen charlas de muchas cosas pero no van socorristas a explicar cómo funcionan las corrientes. Vivimos en Asturias y deberíamos saber dónde meternos y dónde no", propone.

El surfista también indica en que la peligrosidad de las resacas del agua en periodos sin vigilancia no es un hecho aislado. De hecho, Fernández desvela que apenas cinco días antes tuvo que intervenir en el Sablón de Bayas para auxiliar a otros tres jóvenes, uno de los cuales requirió evacuación en helicóptero hasta el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Por su parte, Pire apoya la preocupación de su amigo por estos hechos y recuerda que se trata de un riesgo que se repite todos los años: "La gente se va metiendo poco a poco, coge confianza y piensa que no pasa nada, pero les coge una ola fuerte, les pilla la corriente y los lleva hacia dentro". Por ello, insiste en que, ante la falta de socorristas, nadie debe bañarse más allá de la cintura.

Un operativo de búsqueda por tierra, mar y aire

El trágico suceso se desencadenó este lunes alrededor de las 19.45 horas, momento en el que se dio la voz de alarma tras descubrirse que la corriente de la playa de Salinas había alejado a cuatro bañistas a cerca de 100 metros de la línea de costa. Tras la primera intervención de los surfistas y la posterior llegada a tierra de los tres supervivientes, se movilizaron de urgencia los efectivos de los Bomberos de Asturias, Salvamento Marítimo, la Guardia Civil y la Cruz Roja.

El operativo se extendió durante toda la madrugada bajo una intensa tormenta eléctrica. Primero con rastreos a pie con perros de rescate y el vuelo de drones térmicos hasta las dos de la mañana, y posteriormente con dotaciones de bomberos que mantuvieron activa la investigación en el litoral hasta casi las siete de la mañana de este martes. El despliegue se concentra ahora en el examen del arenal por aire y mar, con previsión de ampliar el radio de inspección hacia la bocana de la ría de Avilés, el espigón y el entorno de La Peñona, mientras la familia del desaparecido y los amigos rescatados continúan recibiendo asistencia psicológica.

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