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El arte comunitario acorta distancias: Pillarno y Porrúa se hermanan a través de la cultura rural

Las asociaciones vecinales de ambas parroquias impulsan un encuentro nacido de la alianza entre el diseñador Constantino Menéndez y la pintora Nieves González en el que se reivindica una vanguardia cultural más allá del entorno urbano

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Pillarno

El arte contemporáneo y la vanguardia cultural no son propiedad exclusiva de las grandes ciudades y esto es algo que se evidenció este sábado. Las parroquias asturianas de Pillarno (Castrillón) y Porrúa (Llanes) lo demostraron con creces al unirse en la jornada "Texendo pueblos. Porrúa fuera de bola- Pillarno". Lejos del asfalto urbano, los vecinos de ambas localidades reivindicaron que el medio rural está plenamente vivo y que es capaz de tejer redes de resistencia comunitaria frente al individualismo moderno utilizando los pinceles, la música y la tradición.

La iniciativa nació de un diálogo entre dos creadores locales: por un lado, el diseñador textil castrillonense Constantino Menéndez (creador de la marca Made by Kös) y la pintora y diseñadora porruana Nieves González. Ambos artistas coincidieron en el festival "Porrúa en Bolas", donde ambos detectaron que sus respectivos pueblos compartían realidades muy similares tanto en lo creativo como en lo social. "Empezamos a animar a ambas asociaciones a hacer este encuentro porque creemos que la cultura no es algo elitista; el pueblo tiene muchísima sensibilidad para disfrutar de distintas disciplinas", explicó Menéndez, quien defendió firmemente que "en comunidad es como nos podemos cuidar hoy en día".

Un programa hecho por y para los vecinos

El epicentro de la jornada festiva se trasladó al entorno del campo de fútbol de El Cuadro, donde la fachada de la grada se transformó en un gigantesco lienzo colectivo. Nieves González diseñó un gran mural inspirado en Las Salguerinas. La obra se pintó a través de turnos de trabajo mixtos que propiciaron el ambiente idóneo para romper el hielo. Como apuntó González, esta era una manera "muy natural" de romper barreras: empiezan compartiendo los botes de pintura, se van conociendo y el proceso genera una unión instantánea.

El programa se completó con un taller de confección de telas enceradas y una ruta guiada titulada "Historia Universal de Pillarno". Tras una comida de hermandad en torno a una gran paella, la jornada cerró con talleres de música y baile tradicional que animaron las calles de la parroquia. Todas las actividades estuvieron organizadas e impartidas por vecinos de Pillarno.

Mónica Menéndez, presidenta de la asociación de vecinos de Pillarno, no ocultó su entusiasmo al ver el pueblo lleno de actividad. Para la portavoz vecinal, el valor de estos encuentros radica en que se "comparten experiencias, todos aportan a todos y el pueblo se ve lleno de vida", algo que agradecen especialmente en los meses donde la afluencia suele bajar. El encuentro, además, tendrá su réplica de cara al próximo otoño, cuando los vecinos de Castrillón devuelvan la visita a sus "hermanos" de Porrúa.

El valor del movimiento asociativo

El evento contó también con el respaldo institucional de la consejera de Cultura, Política Lingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, quien destacó el papel crucial de las asociaciones vecinales como motor de cohesión territorial y freno a la despoblación. "Esta iniciativa muestra cómo la cultura sirve para que la gente se integre en la comunidad y se asiente la población, garantizando que se puede vivir magníficamente en la zona rural", señaló la consejera.

En ese sentido, Gutiérrez elogió el esfuerzo desinteresado de los organizadores en favor del bien común e instó a las instituciones y a la sociedad a poner el foco en las actividades e iniciativas que se impulsan en los pueblos pequeños, donde se están organizando actividades "maravillosas" que podrían servir para que en el entorno urbano se tome "nota de ello".

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