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Familiares y amigos dan en Avilés el último adiós a Iyán Fariña, el joven que falleció ahogado en Salinas: "Ahora toca afrontar el duelo"

La familia del joven avilesino recibe durante toda la jornada el cariño de decenas de allegados en el tanatorio, donde sus restos serán incinerados a las nueve de la noche

La entrada del tanatorio llena de allegados y familiares.

La entrada del tanatorio llena de allegados y familiares. / Mara Villamuza

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Avilés

"Por lo menos nos hemos podido despedir de él, ahora toca afrontar el duelo". La frase resume el sentir de la familia de Iyán Fariña, así como el de sus amigos y allegados, durante la despedida celebrada este martes en el tanatorio de Avilés. Tras una angustiosa semana de búsqueda del avilesino de 19 años, al que se perdió de vista cuando se daba un baño con unos amigos en Salinas el el 25 de mayo, la localización del cuerpo, este lunes, ha permitido a sus seres queridos poner fin a una dolorosa espera y comenzar a afrontar la pérdida. Estaba previsto que sus restos mortales fueran incinerados a las 21.00 horas en la más estricta intimidad familiar.

Desde primera hora, decenas de conocidos, amigos y vecinos del entorno de Iyán Fariña fueron pasando por el tanatorio de Avilés para arropar a la familia y darle el último adiós al joven de 19 años, natural de Valliniello y vecino de La Magdalena. El goteo de personas fue constante durante toda la mañana, en un ambiente marcado por la emoción contenida, el dolor y la incredulidad ante un desenlace que nadie quería asumir.

Compañeros, amistades de distintas etapas de su vida y personas que conocían a la familia coincidían al definir a Iyán como un joven "discreto, educado y muy querido" en su entorno. Entre abrazos, muestras de cariño y palabras de consuelo a sus allegados, muchos recordaban todavía con pesar los días de incertidumbre vividos desde el accidente. "Era buen chaval y muy tranquilo, esto es una desgracia", lamentaba Carmen González a la salida del tanatorio.

Aprovechando el buen tiempo y las agradables temperaturas, los familiares de Iyán Fariña optaron en muchos momentos por recibir las condolencias y conversar con quienes se acercaban a mostrarles su apoyo en el jardín situado a la entrada del tanatorio. La previsión de la familia es que la asistencia aumente durante la tarde, especialmente con la llegada de numerosos jóvenes que no pudieron acudir por la mañana al encontrarse en clase, en sus puestos de trabajo o atendiendo otras obligaciones. Muchos de ellos han seguido con especial cercanía los acontecimientos de los últimos días y han querido reservar las horas vespertinas para despedirse de Iyán.

La familia afronta ahora el difícil tránsito entre la despedida y el duelo. "Durante todos estos días rezamos mucho para que el mar nos devolviese su cuerpo. De alguna manera nos consuela saber que nos podremos despedir de él", señalaba a este periódico Soraya Fariña, prima del joven avilesino. Una semana después de la tragedia ocurrida en la playa de Salinas, sus seres queridos encuentran cierto alivio en haber podido recuperar sus restos y rendirle el homenaje que consideran merecido.

La incineración tendrá lugar a las 21.00 horas, en la intimidad familiar. Con ella se cerrará un capítulo especialmente doloroso de ocho días marcados por la incertidumbre, la esperanza y el sufrimiento, para dar paso a una nueva etapa en la que familiares y amigos deberán aprender a convivir con su ausencia.

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