Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El milenario yacimiento arqueológico de Castrillón abre sus puertas al público para desenterrar doce siglos de historia asturiana

El Castillo de Gauzón, en Raíces, retoma sus visitas guiadas de junio a noviembre para desvelar los secretos de la Cruz de la Victoria, un gran incendio en el año 800 y sus raíces visigodas

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Hubo un tiempo en que el Castillo de Gauzón se borró del mapa. Literalmente. Tras su abandono en el siglo XIV, la fortaleza donde se forjó uno de los símbolos de Asturias, la Cruz de la Victoria, quedó sepultada bajo el olvido, hasta el punto de que se llegó a dudar de su ubicación exacta. Hoy, convertido en uno de los yacimientos más emblemáticos de la región, el Ayuntamiento de Castrillón vuelve a abrir sus puertas con la reanudación de sus visitas guiadas, de jueves a sábado, desde este mes de junio hasta noviembre. El recorrido, conducido por el historiador Carlos González-Pola y la arqueóloga Noelia Fernández Calderón, permite pisar un terreno que custodia el director del proyecto y profesor de Arqueología de la Universidad de Oviedo, Alejandro García.

Entre los visitantes que este viernes descubrieron el castillo de Gauzón estaba Carlos Galán, vecino de Piedras Blancas, que acudió al yacimiento acompañado por sus hijas Uxue, Naroa y Lorea. Para él, la visita respondió a una necesidad de arraigo y divulgación que a veces "se echa en falta". "Pese a estar en Castrillón, en los colegios no se explica el origen del escudo, y es algo que quiero que mis hijas conozcan", comentó Galán. Y precisamente la visita fue de especial interés para una de ellas, para Naroa, de 14 años, apasionada de la pintura de retrato y de la arquitectura. Uno de sus mayores intereses es la restauración, unos estudios que aspira a cursar en el futuro, más aún tras ver los trabajos realizados por los equipos durante los últimos aós.

Muy cerca, Alejandro Rodríguez, ovetense de nueve años apasionado de la ciencia, confesó que siempre se muestra atento en las clases de Historia. Dado ese interés escolar, Rodríguez fue el más participativo de la expedición. Junto a sus abuelos Gaspar Rodríguez y María Jesús González (ambos de Salinas) y su hermana Adriana, de 12 años, el joven ovetense compartió su curiosidad con los guías y no ocultó sus ganas de aprender lanzando una pregunta tras otra. Lo mejor, confesó, el diseño de la entrada destinado a dificultar la llegada de ejércitos enemigos. "Vivimos en Salinas, por lo que queríamos que conociesen la historia de la zona y era la oportunidad perfecta", confesó su abuela.

Las visitas guiadas al Castillo de Gauzón se mantendrán operativas desde este mes de junio hasta noviembre, ofreciendo pases los jueves, viernes y sábados en horario de mañana y tarde, concretamente a las 12.00 y a las 17.00 horas. Debido a que las plazas para recorrer el yacimiento de Raíces son limitadas, el Ayuntamiento de Castrillón ha habilitado el número de teléfono 646 846 108 para gestionar las reservas previas de los asistentes.

Un "tour" a la historia del Reino de Asturias

El viaje al pasado comienza con un ejercicio de imaginación sobre lo que no está pero sí que estuvo. Donde hoy se levanta el centro de interpretación, en Raíces Viejo, hace miles de años el mar batía con fuerza. La costa se fue retirando con el tiempo, dejando paso a un pequeño pueblo sobre las antiguas marismas. Quienes hoy ascienden al yacimiento caminan sobre una historia fortificada que resultó ser mucho más antigua de lo esperado: el hallazgo de un tremís de oro (una antigua moneda de la época visigoda) del rey Recaredo y los análisis de carbono 14 retrasaron su origen en torno al año 600. Además, las excavaciones dejaron al descubierto las cicatrices del complejo: ya en la primera campaña de 2007, la aparición de decenas de tejas quemadas reveló que la fortaleza sufrió un violento incendio hace 1.200 años, alrededor del año 800.

El acceso al recinto ya avisa del carácter inexpugnable que tuvo en su día. Unas "espinas" de madera, con cortes en el suelo, obligaban a los visitantes a cruzar por tablas removibles. En caso de ataque de vikingos o musulmanes, los soldados las retiraban para ganar un tiempo vital antes de atrincherarse. Al traspasar la empalizada, se abría una pequeña ciudadela militar, artesanal y de control territorial que cobijaba un palacio y una iglesia donde, para sorpresa de los investigadores, aparecieron restos óseos humanos.

En la parte alta, las torres defensivas de 15 metros de altura custodiaban el palacio junto al que se ubicaba un aljibe de poco más de dos metros de profundidad. Su sistema de impermeabilización permitía almacenar hasta 1.800 litros de agua de lluvia. Para potabilizarla, recurrían a un método que aún hoy resulta familiar: introducían trozos de carbón en el mortero de cal, limpiando el contenedor periódicamente.

Pero si algo definía la relevancia de Gauzón era su taller de orfebrería. Pegado al palacio para que se pudiera controlar la producción, en esta fragua se elaboró en el año 908 la Cruz de la Victoria, la joya de la corona del reino que hoy ilustra, con su característico color dorado, la bandera de Asturias. Aunque la tradición oral la vinculaba a la batalla de Covadonga en 718, la ciencia demostró que su elaboración fue posterior. Además, entre las estructuras excavadas, los arqueólogos recuperaron materiales refinados y piedras semipreciosas como ágatas, utilizadas para adornar las piezas elaboradas en el taller real.

Interés y vocación entre los visitantes

Este viernes, una de las expediciones de visitantes pudo descubrir las milenarias ruinas. Entre ellos estaba Carlos Galán, vecino de Piedras Blancas que acudió al yacimiento acompañado por sus hijas Uxue, Naroa y Lorea. Para él, la visita respondió a una necesidad de arraigo y divulgación que a veces "se echa en falta". "Pese a estar en Castrillón, en los colegios no se explica el origen del escudo y es algo que quiero que mis hijas conozcan", comentó Galán. Y precisamente la visita fue de especial interés para una de ellas, para Naroa, de 14 años, apasionada de la pintura de retrato y de la arquitectura. Uno de sus mayores intereses es la restauración, unos estudios que aspira a cursar en el futuro, más aún tras ver los trabajos realizados por los equipos durante los últimos aós.

Muy cerca, Alejandro Rodríguez, ovetense de nueve años apasionado de la ciencia, confesó que siempre se muestra atento en las clases de Historia. Dado ese interés escolar, Rodríguez fue el más participativo de la expedición. Junto a sus abuelos Gaspar Rodríguez y María Jesús González (ambos de Salinas) y su hermana Adriana, de 12 años, el joven ovetense compartió su curiosidad con los guías y no ocultó sus ganas de aprender lanzando una pregunta tras otra. Lo mejor, confesó, el diseño de la entrada destinado a dificultar la llegada de ejércitos enemigos. "Vivimos en Salinas, por lo que queríamos que conociesen la historia de la zona y era la oportunidad perfecta", confesó su abuela.

Las visitas guiadas al Castillo de Gauzón se mantendrán operativas desde este mes de junio hasta noviembre, ofreciendo pases los jueves, viernes y sábados en horario de mañana y tarde, concretamente a las 12.00 y a las 17.00 horas. Debido a que las plazas para recorrer el yacimiento de Raíces son limitadas, el Ayuntamiento de Castrillón ha habilitado el número de teléfono 646 846 108 para gestionar las reservas previas de los asistentes.

Tracking Pixel Contents