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Una "tirita" para Coto Carcedo: los vecinos ganan plazas de aparcamiento pero reclaman carga y descarga y mejoras en la señalización

Tras sumar nuevos espacios para estacionar, el vecindario espera que se corrijan algunas carencias, como la falta de puntos para motocicletas o la necesidad de repintar la señalización horizontal

El estreno del nuevo sentido de circulación ha provocado algunos despistes entre los residentes y visitantes de la urbanización: "Yo misma ayer me equivoqué y tuve que dar marcha atrás para volver a entrar por el otro lado"

La calle Prado del Marqués de Coto Carcedo, nuevo punto de salida tras la reordenación.

La calle Prado del Marqués de Coto Carcedo, nuevo punto de salida tras la reordenación. / Christian García

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Coto Carcedo

La reordenación del tráfico en las calles Prado del Marqués y Torre de Enol de Coto Carcedo ya es una realidad, pero el estreno del nuevo circuito de sentido único ha dividido las opiniones en la urbanización. Tras finalizar unas obras concebidas para mitigar la falta de estacionamiento, los residentes empiezan a convivir con la nueva señalización. El balance de los primeros días a pie de calle revela que, aunque la medida cumple con creces el objetivo de sumar plazas para los vehículos, la dirección elegida para la circulación, la ausencia de espacios logísticos y los problemas de velocidad empañan el resultado final para parte del vecindario.

El diseño del circuito ha despertado las primeras críticas por considerarse "poco intuitivo" para el día a día. Alejandro Aza, sostiene que la intervención se ha ejecutado de forma incorrecta: "Lo han hecho al revés". Aza detalla que la dirección elegida obliga a los conductores a cruzarse en Torrecerredo (que ejerce de conexión entre la nueva entrada y salida) y a realizar maniobras "poco naturales" para estacionar. Según indica, al residir "la mayoría" de vecinos en las calles como Pico Agudo y Peña Ubiña y desplazarse habitualmente hacia Salinas y no hacia Avilés, el sentido "lógico" de entrada debió ser por Prado del Marqués –en lugar de Torre de Enol– para evitar dibujar "un ocho, porque ahí va a haber accidentes".

La calle Torre de Enol, reconvertida en punto de acceso a Coto Carcedo.

La calle Torre de Enol, reconvertida en punto de acceso a Coto Carcedo. / Christian García

Esta falta de fluidez en las primeras jornadas ha provocado despistes habituales por puro "piloto automático", una inercia de la que no se libran ni los propios residentes. Paula Blanco reconoce haber sufrido en primera persona esta falta de costumbre: "Yo misma ayer me equivoqué y tuve que dar marcha atrás para volver a entrar por el otro lado". Sin embargo, Blanco valora de forma positiva el sentido elegido al señalar que "tiene sentido para el autobús, porque a la hora de cruzarse con otros coches no entraba bien". Respecto al incremento de estacionamientos, Blanco confirma que la ampliación ha aliviado notablemente la saturación del barrio, algo que los vecinos reclamaban desde hace tiempo: "Cada vez somos más y es normal que aquí haya dos coches por familia".

En esta misma línea positiva se posiciona Javier Martínez, quien defiende que la ordenación es "correcta": "Si fuera al revés, habría que cambiar hasta los contenedores de sitio". Pese a su valoración general positiva, Martínez señala varios olvidos "graves" en la ejecución de las obras, concretamente por la falta de plazas específicas para motos y el error de accesibilidad en las plazas reservadas para movilidad reducida: "Una plaza tiene espacio para que se pueda acceder con silla de ruedas donde falta, pero haría falta otro espacio de acceso para la que está al lado. Asimismo, Martínez señala que la reforma perjudica la actividad diaria por la ausencia de zonas de carga y descarga: "Es una faena para el bar y para la tienda".

Uno de los pasos de cebra que el vecindario solicita que se repinte.

Uno de los pasos de cebra que el vecindario solicita que se repinte. / Christian García

Esta ausencia de parada para el reparto la sufre también Adrián Medina, propietario de varios locales en la zona. "Muchas veces vienen repartidores que no tienen dónde poder estacionar o dónde parar para descargar. Es una cosa que de cara a la nueva recirculación debería haberse tomado en cuenta", lamenta. Medina coincide también en que la multiplicación de plazas beneficiará a las familias con varios vehículos, pero advierte de que el proyecto arrastra remates pendientes: "El ceda el paso lo han pintado a la mitad y el bordillo debería de sobresalir más para evitar que entren en dirección prohibida". Por otro lado, Medina también recalcó que el espacio para la parada del autobús "es escaso", lo que provoca que "ocupa el carril y bloquea al resto de vehículos".

La demanda de los residentes pone el foco también en la seguridad vial. Isabel García califica la intervención como "una tirita para algo que no se termina de solucionar" debido al volumen de furgonetas que restan visibilidad en los pasos de peatones. García, que confiesa tener que ir con "mil cuidados" cada vez que saca a su perro, denuncia la preocupación en el vecindario, puesto que "la gente viene a unas velocidades altísimas". Por ello, García critica que el Ayuntamiento de Castrillón no atendiese la petición de la asociación vecinal para la instalación de badenes "para frenar a los que hacen el cafre", una queja que comparte también Medina, quien exige "algún sistema de límite de velocidad".

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