Mieres del Camino,

Andrés VELASCO

Poco ha durado la tranquilidad laboral en la empresa Starglass. Solamente cuatro meses después de llegar a un acuerdo entre los sindicatos y la dirección de la compañía sobre la reducción de los incentivos, la empresa ha vuelto a poner sobre la mesa más recortes salariales, que los sindicatos han rechazado al considerarlas injustos. Por ello, el SOMA-FITAG-UGT ya ha anunciado que está elaborando un calendario de movilizaciones, que tratará de pactar con Comisiones Obreras, para que en septiembre los trabajadores inicien una nueva protesta contra los ajustes.

José Daniel González, miembro de la Ejecutiva del SOMA-FITAG-UGT, explicó que el sindicato mantuvo durante la jornada de ayer una asamblea con sus afiliados trabajadores Starglass, la división de vidrio de automoción de Rioglass. En ella, los operarios mostraron su rechazo a los recortes, por lo que el sindicato ya trabaja en las nuevas movilizaciones. «Son propuestas inaceptables que no vienen a cuento, máxime cuando hace cuatro meses tuvimos una negociación en la que los sindicatos cedimos, y cuando digo ceder digo negociar complementos a la baja, algunos que llegaron incluso al 40%», aseguró González.

El representante del SOMA aseguró además que la dirección de Starglass no aporta las cifras reales. «Ellos dicen que estos recortes supondrán poco más de 50 euros para cada trabajador, pero eso es mentira. Estamos hablando de una horquilla entre los 180 y los 210 euros por trabajador». González precisó que los planes de la empresa pasan por suprimir el complemento de puntualidad, «que supone unos 100 euros por empleado»; reducir en un 10% el complemento de personal, que cada trabajador tiene en función de su categoría; y eliminar el complemento de personal en la base para calcular el complemento de nocturnidad de cada empleado. «A todo ello hay que sumar que hace cuatro meses ya negociamos rebajas en las primas por festivos, en las de producción y en las de calidad, por lo que es inasumible que aceptemos nuevos tijeretazos», argumentó el responsable sindical.

Daniel González criticó además que la empresa «acogiéndose a la reforma laboral que nos ha impuesto el Gobierno, piensa que puede hacer lo que quiera, pero no es así. Vamos a llegar a donde haga falta», remarcó el sindicalista, que subrayó que aún están inmersos en el período de consultas, aunque, en todo caso, la decisión es de ir por la vía judicial en el supuesto de que no se llegue a un acuerdo satisfactorio.

El desencuentro entre empresa y trabajadores supone un nuevo conflicto laboral en una empresa que cuenta con una plantilla de más de 200 operarios, que ya realizaron huelgas para protestar contra la gestión de la firma hace medio año.