En el Salón de Actos de la Casa de Cultura de Mieres se presentó el libro "Desarrollo industrial de Mieres en la segunda mitad del XIX" a cargo de Félix Martín Vázquez y Rolando Díaz González. El acto estaba organizado por el Centro Cultural y Deportivo Mierense, editor de la obra, y se enmarcaba dentro de la programación del Club de LA NUEVA ESPAÑA del Caudal. También se preveía la presencia de Fermín Rodríguez, catedrático de Geografía de la Universidad de Oviedo, pero no pudo asistir. No obstante, se leyó un texto del profesor Rodríguez escrito para la ocasión, y que definió a los autores como trabajadores profesionales, y al libro "como una obra grande por volumen y calidad", y añadió que "destaca en este libro la investigación profunda sobre materiales difíciles de digerir. Me ha sorprendido este libro por la pulcritud de lo que dice y de las posibilidades que abre. El punto fuerte es el avance que produce en el conocimiento que servirá de apoyo a otro investigadores que ya no tendrán que trabajar a ciegas". Fermín Rodríguez señaló que "el libro es casi una enciclopedia que casi agota los sujetos y objetos que trata".

Rolando Díaz González empezó explicando cómo se concibió el libro: "Hará cuestión de siete u ocho años un amigo común nos presentó a Félix y a mí y descubrimos inquietudes que teníamos sobre nuestro concejo. Yo tenía alguna información recopilada sobre la historia de Mieres. Él también tenía bastante y se nos ocurrió plasmarlo todo en un libro. Y nos preguntamos qué queríamos hacer. Hicimos trabajo de campo que dividimos en parcelas por fechas, notarios o espacios diferentes. Había muchísimo material y decidimos detenernos en el siglo XIX. Con todo, la cantidad de información que recopilamos supuso la obligación de pensar en los capítulos en los que se dividiría el libro y su composición".

¿Cómo se planteó la obra a nivel temporal y espacial? A esta pregunta, que apuntó Rolando Díaz en su intervención, contestó Félix Martín Vázquez: "Iniciamos el trabajo a mediados del XIX porque en Mieres se desconocía cualquier tipo de actividad minera productiva o comercial. Había explotaciones, pero sin criterio de laboreo de minas y extrayendo el carbón de más fácil acceso. Y nos detuvimos en el final del siglo XIX porque en ese momento culminó un proceso de formación de unidades de producción de carácter capitalista, que van a pervivir a lo largo de todo el siglo XX. El marco espacial es Mieres, aunque también hacemos menciones a explotaciones de otros concejos por la composición estructural del terreno, que no sabe de fronteras administrativas". Félix Martín Vázquez explicó que "en este trabajo nos guiaron aspiraciones historiográficas y de gusto personal. Queríamos prestar nuestra modesta colaboración al mejor conocimiento de la realidad histórica de Mieres en este marco temporal. No es un modesto fin, porque las circunstancias de recopilación, sistematización y redacción fueron muy laboriosas".

El núcleo fundamental de la obra lo sitúan los autores en las unidades empresariales de aquel momento. Para Martín Vázquez, "debemos considerar un buque insignia a Fábrica de Mieres por toda la influencia que sus dirigentes o la propia entidad logró dentro de la sociedad mierense. Es la primera de este tipo que se constituyó en este término y fue casi de las últimas que terminó". "La Fábrica de Mieres encontró los principales yacimientos del valle del río San Juan y de Ablaña. Pero también otras explotaciones se asentaron en el valle de Turón y en el valle del río Aller. En el primero afloran yacimientos muy atractivos, pero hasta 1870 parece que toda su historia se circunscribía a pequeñas explotaciones. A partir de ahí, empresas de origen belga fundamentalmente van creciendo hasta constituir "Hulleras de Turón" en 1890. También se instaló en la parte baja del valle "Minas de Figaredo", empresa muy conocida aún hoy", explicó Martín Vázquez. En el valle del río Aller destacó la creación de la "Hullera Española" a iniciativa del marqués de Comillas, y también tenemos yacimientos de cinabrio en La Peña. Es una obra densa, de mucha enjundia y preparación, que servirá de referencia a investigadores futuros que quieran adentrarse en la historia del primigenio desarrollo industrial de Mieres.