Nava,

Mariola MENÉNDEZ

Nava prepara su noche de difuntos ajena a la moda de Halloween. Se propone recordar y dar a conocer parte de la cultura y tradiciones propias de los antepasados celtas, que dejaron profunda huella en la cultura asturiana. Pero aprovechando esta noche mágica Marcos Álvarez, a través de la iniciativa privada de Imaginactiva, invita a descubrir el patrimonio natural e histórico del valle de Fuensanta. El objetivo de esta propuesta es «aprovechar el tirón de la noche de brujas para introducir el palacio de la Ferrería, el edificio con más leyendas y misterios de la comarca. Es una visita más cultural que histórica», asegura Álvarez.

El recorrido a pie comienza en Fuensanta, donde aún se conservan los restos del que fuera un balneario romano. El camino, con un bosque por descubrir, es el lugar idóneo para conocer el origen celta de la fiesta de los difuntos. Estos pueblos despedían octubre celebrando la última y tercera cosecha del año y la preparación para el frío invierno. Eran celebraciones similares a las de fin de año y era «como pasar del día a la noche o de la vida a la muerte», explica Marcos Álvarez. La festividad de los difuntos supuso «la cristianización de una fiesta celta, el samhain», apunta.

Embriagados con el embrujo del valle de Fuensanta aún, se llega luego hasta el palacio de la Ferrería, edificio declarado bien de interés cultural y patrimonio histórico artístico. En esta posible antigua villa romana se cree que fue donde nació doña Jimena, hija del conde Diego Rodríguez de las Asturias y de la condesa doña Cristina Fernández. Posteriormente se convertiría en la esposa del Cid Campeador.

Son muchas las historias y las leyendas que atesoran los milenarios muros de esta joya arquitectónica. Algunas de ellas las descubrirá Marcos Álvarez a quienes se animen a participar en esta noche de brujas. Como dato cruel aporta que degollaron a cuarenta hombres en una noche.

El palacio de los Álvarez de las Asturias «disponía de una fragua, en la que se realizaban espadas y se acuñaban monedas. Incluso los lugareños comentan que bajo el jardín hay una necrópolis medieval», indica Marcos Álvarez.

Quienes deseen conocer algo más sobre el origen celta de la noche de difuntos y la historia de este palacio medieval (propiedad privada y que no está abierto al público, por lo que la visita será por sus exteriores) podrá descubrirlo el viernes 30 y el sábado 31, a partir de las siete y media de la tarde. El precio es de 15 euros para adultos y de 10, para niños. Deben reservar en el 655693037.