26 de noviembre de 2010
26.11.2010
Siero, Noreña y Llanera

«Sin tener un premio, y siendo novel, es complicado publicar poesía»

«Uno de los motivos por los que más ganas tengo de que el libro vea la luz es para dejar de corregirlo»

26.11.2010 | 01:00
Rodrigo Olay, en Noreña.

Escritor noreñense, ganador del premio «Asturias Joven» de poesía

Noreña, Franco TORRE


El noreñense Rodrigo Olay, de 21 años, ha resultado ganador del premio «Asturias Joven» de poesía, que concede de manera anual el Principado de Asturias, con su obra «Cerrar los ojos para verte».


-¿Qué supone lograr un galardón como éste?


-Es una gran satisfacción, fundamentalmente porque el libro se va a poder publicar, que es lo que yo deseaba. De hecho, la publicación fue el motivo esencial para que me presentase, más allá de la cuantía económica, que también está muy bien.


-El jurado ha valorado muy positivamente el «diálogo con la tradición» de su poemario...


-Supongo que tiene que ver con mis estudios de Filología, y también con la lectura, que al fin y al cabo es la parte esencial de la escritura. Y después, sí que es verdad que en el libro hay una serie de homenajes, algunos voluntarios y otros involuntarios, a la tradición poética en castellano: hay varios sonetos, otro sobre la figura de Machado, una sección de «soleares», una parte de «epitafios» que enlaza con la tradición griega... Yo soy de los que cree, como decía Northrop Frye, en una frase que le gustaba repetir a Ángel González, que «todo poema tiene su origen en otro poema».


-¿De dónde surge «Cerrar los ojos para verte»?


-Son poemas hechos a lo largo de mucho tiempo, cinco años largos. El último año ha sido, sobre todo, de corrección, y el libro habla de las distintas cosas que me han ido preocupando biográfica y literariamente. De hecho, el título del libro, que es también el de una de las secciones, recoge la parte amorosa que es la clave de arco del poemario, y que se apoya en determinadas experiencias propias.


-¿Corrige mucho sus poemas?


-Sí, a veces es un poco obsesivo, aunque sin llegar a los niveles de Juan Ramón Jiménez. Borges decía que «los poemas no se acaban, se abandonan». Y la mejor manera de abandonarlos es publicarlos, así que uno de los motivos por los que tengo más ganas de publicar el libro es para dejar de corregirlo.


-¿Es muy difícil publicar poesía?


-Sin un premio, y siendo novel, es complicado. Y, de hecho, ésta será mi primera publicación, Ahora bien, es infinitamente más fácil que hace unos años, porque hay muchas más editoriales y más premios. También hay muchos premios para jóvenes, como éste, lo que explica la buena salud de la poesía joven en España.


-Aquí, en Asturias, ¿es más fácil para los autores que escriben en asturiano, por las ayudas y el fomento que se hace desde la Administración?


-Más allá de tópicos, publicar es complicado para todos los autores noveles, y cada uno tiene que buscar su espacio independientemente de la lengua en la que escriba. Hay que tener en cuenta que el mercado en asturiano es más reducido. Y sin ir más lejos, si miramos el historial del premio «Asturias Joven», donde se admiten trabajos en ambas lenguas indistintamente, la mayoría de obras premiadas están escritas en castellano.


-Anteriormente había ganado algunos premios por relatos. ¿Sigue trabajando la prosa?


-No. Gané algunos premios en la época del instituto, premios pequeños. El último cuento que escribí fue en 2007, aunque también he de decir que mi poesía tiene un toque de narratividad. Para mí, la manera de construir un relato corto no es tan distinta de escribir una poesía, por lo que fue un buen aprendizaje.


-¿Volverá a la prosa?


-Nunca se sabe. Ahora no me lo planteo.

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