07 de febrero de 2012
07.02.2012
 
Comarca de la Sidra

Samalea, un corazón de oro

«No sé hacer otra cosa que arrimar el hombro», dice el vecino de Miyares que recibirá en marzo la insignia de Sariego

07.02.2012 | 01:00
Ángel Samalea.

Miyares (Sariego),


Mariola MENÉNDEZ


Ángel Samalea recibirá la insignia de oro de Sariego en marzo, durante el desarrollo de la semana cultural del concejo. Este reconocimiento viene a resaltar su ayuda y participación incondicional en los eventos que se celebran en el municipio, porque este vecino siempre está allí donde se le requiere. Él mismo lo admite: «Todos los sareganos saben que tienen mi apoyo para lo que sea. No sé hacer otra cosa más que arrimar el hombro. Colaboro en todas las actividades de Sariego. Ahí estoy yo siempre, el primero».


Samalea reconoce que está «contentísimo» con la condecoración, que no esperaba, según sus palabras, porque «hay bastante gente que también la merece» y que afirma agradecer «inmensamente», no en vano es la máxima distinción que concede el Ayuntamiento.


Ángel Samalea se vuelca en la organización de la Feria Agroalimentaria y de Turismo del municipio (Faitesa), al igual que en montar la tarima en la cueva para la celebración de la misa con motivo de la festividad de San Pedrín. Incluso él se encarga de almacenar durante el resto del año las vigas de madera que alcanzan hasta los siete metros de largo. Este saregano también es conocido por su labor al frente de la asociación de Amigos de la Sidra de Sariego, que se encarga de organizar anualmente el concurso de sidra casera, un referente regional.


«Llegué a participar en siete actividades a la vez», apunta este minero jubilado. Algunos ejemplos son haber ejercido como tesorero de la peña local del Real Oviedo, de monitor de bolos para niños o como miembro de la junta parroquial. A todo ello suma su pasado político, ya que fue concejal socialista durante cuatro años. No obstante, asegura haber cerrado ese capítulo. «Soy "antipolítico". Quiero ser quien soy, arrimar el hombro y no engañar. Porque para mí primero son las personas, la familia, los amigos y, si queda algo, la política».


Aunque nació en Llames de Parres se siente saregano hasta la médula. No es para menos después de llevar viviendo en el concejo 64 años. Sus padres llegaron empleados en un caserío y luego él se quedó a trabajar en una casa. Posteriormente quien le retuvo fue su actual esposa, Mari Puente, con la que tiene dos hijos. «Soy totalmente de Sariego y de Sariego lo sé todo porque me dediqué al concejo», concluye.

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