26 de abril de 2012
26.04.2012
Carreño

El Principado quiere controlar desde Candás los barcos deportivos en ruta por el Cantábrico

Las necesidades del centro de coordinación del tráfico obligarían a duplicar los amarres, según los planes del Gobierno regional

25.02.2012 | 01:00

Candás,


Braulio FERNÁNDEZ


El Principado pretende que el centro regional de coordinación del tráfico de embarcaciones deportivas que se proyecta instalar en el edificio del Náutico candasín sirva para controlar y auxiliar a los barcos en tránsito por la cornisa cantábrica y a los que, procedentes de otros puertos europeos, se dirijan a nuestras costas. Así se traslada a la práctica la intención del Gobierno regional de convertir el puerto de Candás en «una seña de identidad» entre las dársenas regionales.


Las actuaciones están incluidas en la propuesta de utilización del edificio del Náutico situado en el muelle candasín y aún sin uso desde su construcción en 2011. Dicha propuesta fue presentada en el Ayuntamiento de Carreño, que es el que tiene que ceder el Náutico al Principado, a finales del pasado año, y poco a poco van conociéndose los detalles del proyecto.


Una de las claves ahora desveladas del citado proyecto es que la finalidad del centro de coordinación del tráfico, que es como se llamaría el Náutico de prosperar la iniciativa, sería la de «conseguir comunicación en tiempo real con las embarcaciones en tránsito que se mueven por la cornisa cantábrica y las procedentes de otros puertos europeos en sus rutas de aproximación a nuestras costas, agilizando y simplificando la reserva de plazas en tránsito, y facilitando cualquier tipo de información o servicio que puedan necesitar las embarcaciones», según reza en la propuesta de la Dirección de Puertos regional.


Y es precisamente por la cantidad de embarcaciones que necesitaría alojar el dique candasín, que el Principado proyecta realizar una importante ampliación de los espacios para su amarre, duplicando el número de pantalanes, que se colocarían en un lateral del dique de refuerzo conocido como «el espigón». Como resultado, también se necesitarían nuevos servicios, como aparcamientos, para lo que se propone la realización de un relleno en la playa de La Pregona, ahora espacio portuario. Asimismo, el espigón, que tendría que ser ampliado, admitiría tráfico rodado a lo largo de toda su extensión, en forma de acceso a los pantalanes.


Pero más aún, se trata de alojar en el entorno del puerto servicios como una escuela de vela para discapacitados físicos y psíquicos, con aula, duchas y baños adaptados, un centro de formación y reciclaje para el personal de marinería en los puertos del Principado, y oficinas para la administración del puerto.

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