06 de mayo de 2012
06.05.2012
 
Siero, Noreña y Llanera

De entrada, alguna mejora

Los vecinos de la calle Florencio Rodríguez piden que se urbanice el acceso a la Pola por el Este y se habiliten pasos de cebra

06.03.2012 | 01:00

Pola de Siero,


Franco TORRE


Los vecinos de los portales 53 y 55 de la calle polesa de Florencio Rodríguez, así como los residentes de Huevos Pintos, que entronca con la anterior, reclaman al Ayuntamiento de Siero la urbanización de ambas vías, que aseguran no se renueva desde hace al menos 30 años. Una aseveración que atestigua el mal estado de la calzada en todo el tramo desde la rotonda de entrada a la localidad desde el Este hasta el entronque con la calle Torrevieja.


El deteriorado estado de Florencio Rodríguez contrasta con la renovada calle del Alcalde Parrondo, que en paralelo al mismo tramo cuya urbanización reclaman los vecinos ha sufrido una reciente transformación por el desarrollo del complejo cultural de Siero Este, presidido por el flamante Auditorio. «Ésta es la entrada a la capital del concejo y parece la de una aldea remota», lamentan los vecinos, que reclaman la renovación del firme de la calzada, el ordenamiento de las plazas de aparcamiento y la ejecución de aceras en ambos lados de la calle.


Además, los vecinos ven necesario limitar la velocidad con la que los vehículos acceden a Florencio Rodríguez, que en ese tramo es de sentido único, mediante señales y bandas sonoras o resaltos. «Hemos tenido más de un susto, el último de una madre con una niña pequeña a la que casi atropella un coche», señalan los vecinos, que reclaman además un paso de cebra que conecte las escaleras que unen la calle con Alcalde Parrondo con el otro lado de la calzada. La petición no es baladí: no hay ningún paso de cebra entre el inicio de la calle y el entronque con Torrevieja. De hecho, apenas hay marcas viales en todo ese tramo.


Esta zona de acceso al complejo cultural, que está más elevado que Florencio Rodríguez, recoge buena parte de las peticiones de los vecinos. Además del necesario paso peatonal, los vecinos denuncian que la rampa de acceso para minusválidos concluye abruptamente en un solar, en el que los operarios municipales han practicado una ortopédica rampa de grava como coda de la otra, y que la hace inútil en condiciones meteorológicas adversas: «Cuando llueve se embarra todo y es imposible transitar por ahí con un carricoche de bebé o una silla de ruedas», afirman los vecinos.

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