20 de mayo de 2012
20.05.2012
La Nueva España

El mural de la salve de Candás se reproducirá en cerámica para evitar su desaparición

La obra, pintada por Alfredo Menéndez en una pared de El Paseín, presenta un avanzado deterioro desde hace tiempo

20.05.2012 | 02:00
El mural de Alfredo Menéndez en El Paseín.

Candás (Carreño), Braulio FERNÁNDEZ


El mural de la salve marinera pintado sobre una de las paredes de la plaza candasina de El Paseín, obra del pintor local Alfredo Menéndez, será reproducido en cerámica para evitar su desaparición. Así lo explica la concejala de Cultura de Carreño, Amelia Fernández, tras haber valorado diferentes posibilidades. «La idea es asegurar la eternidad de la obra, y la que parece con más visos de éxito es la reproducción cerámica de la misma».


Se trata de realizar una restauración, «bien in situ, o digital, y posteriormente la reproducción en cerámica que las técnicas actuales permiten, con impresión de fotos o imágenes, sin necesidad de pintado manual», añadió Fernández. Eso sí, para ello se hace necesaria la autorización previa del artista y la coordinación con el mismo. «Así se permitiría la continuidad prácticamente indefinida del mural, debido a que hablamos de un material bien resistente a las inclemencias del tiempo, suciedad, polución o la acción mecánica humana», añadió.


Según reveló un estudio elaborado en 2011 por un equipo de restauradores avilesinos encabezados por Luis Saro, la pintura del artista local Alfredo Menéndez se encuentra en un estado de conservación tan malo que podría venirse abajo en cualquier momento.


La pintura de El Paseín está considerada una de las piezas más preciadas del museo al aire libre de Candás. Se trata de un mural de casi diez metros de largo obra del pintor de otros murales como los dos que adornan la fachada de la fábrica de Albo. La pintura se encuentra muy deteriorada, con golpes visibles y pérdida de color, a causa de los balonazos que recibe de los juegos de pelota que se permiten en el lugar. Pero, sobre todo, de la humedad de un balcón en su parte superior que no tiene canaleta y que filtra el agua hacia el mural.


El mural de Menéndez representa una escena típica de finales del siglo XIX, durante la celebración de la Pascua. En ella aparecen reflejadas algunas características de la población candasina del momento. Se trata, en concreto, del canto de la salve marinera de 1899.


Ahora, el Ayuntamiento de Carreño ya ha dado los primeros pasos para salvar el mural de la desaparición. «Disponemos de partidas económicas suficientes en el presupuesto de 2012 para realizar la reproducción cerámica de la pintura», declaró Fernández, quien reconoció que el deterioro de la obra se ha debido «principalmente a su situación, a la meteorología, pero también a la acción de una minoría incapaz de apreciar el valor del arte».


La preocupación por el estado del mural se volvió a hacer pública la pasada semana, cuando el concejal del PP Víctor Manuel García solicitó al gobierno información acerca de las actuaciones a realizar en la pintura. García defiende «las actuaciones necesarias para restaurar los daños del mural, permitiendo la conservación de un espacio ya tradicional del entorno urbano».

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