17 de junio de 2012
17.06.2012
La Nueva España
Carreño

Candás hila fino

Las encajeras destacan la relajación que proporciona un arte que ha reunido a medio millar de aficionadas en la villa

17.06.2012 | 02:00

Candás,


Braulio FERNÁNDEZ


«El encaje consiste en hacer labores finas», dice María Jiménez Agüera, una de las más antiguas encajeras de Candás y que forma parte del Aula de Adultos de la villa que organiza, por séptimo año consecutivo, el encuentro de encajeras. Pero no es sólo artesanía, ya que «también da mucho gusto», reconoce. «El encaje se hace con bolillos, mundillos, hilo y una plantilla, sobre la que se realizan las labores», explica Jiménez.


La base del encaje se compone de una almohadilla, lo que las encajeras llaman mundillo, sobre el que se sitúan la plantilla en la que se hace la labor, que a la postre se convierte en un espacio en blanco sobre el que estas mujeres desarrollan su imaginación. «Aparte de eso es una tarea muy relajante», dice. «Y luego es muy satisfactorio ver el resultado de algo que has hecho con tus propias manos y que resulta tan atractivo». De esa labor resultan todo tipo de obras de arte caseras, como pañuelos, puntillas para sábanas, abanicos, cortinas o tapetes.


Desde el grupo de encajeras del Aula de Adultos de Candás están muy orgullosos de comprobar la buena afluencia de participantes, pero también de vecinos que se acercan a honrar su artística afición. Parece que la labor artesanal de las encajeras vive una auténtica época de auge, y cada año no fallan más de medio millar de aficionadas al encaje, que este año se alojaron en la carpa de la pista polideportiva del Colegio Poeta Antón, donde el tiempo no acompañó.


«Viene gente de muchas partes del norte de España, además de Asturias, como Galicia, Cantabria, Palencia o León», señala Jiménez. El motivo de tanta pasión por el encaje lo encuentran las encajeras en la necesidad de «compartir las labores, a través de lo cual aprendemos más, viendo cómo trabajan en otros lugares». Se trata de un intercambio cultural muy positivo, que además les ocupa un tiempo a favor de la labor creativa y artesanal.


El encuentro ha ido evolucionando, no sólo en afluencia (ha contado con medio millar de aficionadas), sino también en ubicación, si bien las mujeres mostraron su preferencia por que el encuentro siga celebrándose en años venideros en la explanada del puerto.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído