Granda (Siero), F. TORRE

El emprendedor no nace, se hace. Esta máxima es la que defienden los impulsores del campus residencial «Aprender a emprender», organizado por Cometa Verde y que se inicia esta semana en las instalaciones del Palacio de Granda.

En estos primeros días, una veintena de alumnos llegados de toda España, con un importante porcentaje de niños y adolescentes africanos, que participan merced a la ayuda de la fundación Hechos, toma parte de las actividades del campamento, entre las cuales se incluyen clases de idiomas, conferencias y talleres en los que se fomentan las capacidades de los chavales para llevar a buen puerto sus propios proyectos.

«Está muy bien, todo lo que estamos viendo es muy interesante, especialmente las actividades vinculadas al emprendimiento», señala Miriam Laine, de 16 años y llegada de Madrid. Algunas de estas actividades las imparte Estefanía Rodero, que se sirve de herramientas como el «paracaídas» para fomentar cualidades como el liderazgo y la capacidad de resolución de problemas.

«Uno de los ejercicios que más practicamos es el de coger todos el paracaídas y tirar cada uno de un lado, para fomentar actitudes vinculadas al liderazgo. Pero también podemos poner a un chico en el centro, para desarrollar el trabajo en equipo», explica Rodero.

Para las charlas, Cometa Verde ha invitado a expertos que tratan de enseñar a los alumnos, de manera amena, cómo enfrentarse a los retos. Gente como Jorge Rodríguez, que ayer explicó cómo gestionar el tiempo. El objetivo del campus es que cada alumno desarrolle un proyecto y pueda llevarlo a cabo. Ideas como la del joven marroquí Jaouad Ouadou, que quiere abrir en su Ouarzazate natal una tienda para niños con secciones especializadas.